De acuerdo con los registros oficiales de la Secretaría de Salud Federal, Aguascalientes registra la mayor tasa del país de casos de defectos congénitos al nacimiento, producto de una serie de factores como la falta de control prenatal, de cuidados durante el proceso de gestación y de diversos problemas en la salud de los progenitores.
El reporte revela que los estados de Yucatán, Aguascalientes y Morelos registraron las incidencias más altas de defectos al nacimiento durante el tercer trimestre del año pasado, con una notificación de 115, 77 y 68 casos, respectivamente.
Entre los defectos más comunes detectados al momento del nacimiento sobresalen el labio y/o paladar hendido, la displasia del desarrollo de la cadera, la cardiopatía congénita, la espina bífida y la hidrocefalia, aunque existen otras condiciones que requieren atención y tratamiento médico para mejorar la salud y calidad de vida de los menores.
TASA ELEVADA DE DEFECTOS AL NACIMIENTO
En el informe trimestral, dado a conocer ayer por la Dirección General de Epidemiología, se detalla que Aguascalientes presentó, durante el tercer trimestre del año pasado, la mayor tasa de casos de defectos al nacimiento, con un acumulado de 445 casos por cada 100 mil recién nacidos vivos, seguido de Yucatán con 370 y Morelos con 325 casos por cada 100 mil recién nacidos vivos.
Lo más preocupante es que el grupo de edad de 25 a 44 años es donde se presenta la mayor incidencia, con 16.7 casos por cada 100 mil mujeres, lo que pone de manifiesto el descuido o la falta de un adecuado control prenatal. Asimismo, la diabetes y la obesidad figuran entre las enfermedades crónicas más frecuentes en las madres y también en los padres de los menores, siendo el labio y/o paladar hendido el defecto más frecuente, seguido de la macrocefalia.
FALTA DE SEGUIMIENTO AL EMBARAZO
Sobre los antecedentes de los padres que influyen en los casos de defectos al nacimiento, el informe señala que durante el proceso de gestación las madres acuden, en promedio, a siete consultas médicas y que el 71.1% refirió haber recibido al menos una consulta durante el primer trimestre del embarazo.
Otro factor que incide en la aparición de defectos al nacimiento radica en que el 30% de las madres no consumió ácido fólico o comenzó a hacerlo después del primer trimestre de gestación.
Se precisa que, en el caso de las madres que consumieron ácido fólico después del primer trimestre, el labio y/o paladar hendido fue el defecto más frecuente, seguido de la microcefalia; mientras que entre las madres que no consumieron ácido fólico, el defecto más frecuente también fue el labio y/o paladar hendido, seguido de la anencefalia.
Otro dato revelador que ayuda a explicar la alta incidencia de defectos al nacimiento indica que el 97.1% de los padres no consumió ácido fólico y que el 2.03% presentó antecedentes de consanguinidad.