No existe falta de insumos en la nueva Unidad de Hemodiálisis del Instituto Mexicano del Seguro Social, informó en su visita por Aguascalientes el director general del IMSS, Zoé Robledo, quien afirmó que las inconformidades surgidas tras la eliminación de la subrogación del servicio obedecen, en parte, al descontento de empresas privadas que perdieron contratos millonarios.
Al respecto, señaló que anteriormente cada sesión de hemodiálisis subrogada costaba alrededor de 2 mil 300 pesos por paciente, mientras que ahora el IMSS la realiza de manera directa por aproximadamente mil 100 pesos, lo que representa un ahorro cercano al 50 por ciento.
“No ha habido falta de insumos, les digo la verdad, están muy enojados los que perdieron los contratos que antes nos cobraban dos mil 300 pesos la sesión de hemodiálisis por paciente, y ahora nos cuesta mil 100 pesos operar cada sesión, la mitad, entonces no podemos ver esto como un negocio. Estaban enojados, pues sí, seguramente, pero no puede ser a costa de los pacientes del IMSS, tan así que muchas están cerrando, o sea, vivían de los contratos públicos, entonces esa privatización que ocurrió la decidimos detener”, explicó.
Zoé Robledo destacó que actualmente existe abasto suficiente y una infraestructura de 140 máquinas de hemodiálisis operadas directamente por el IMSS, asegurando que los pacientes reciben una mejor atención al ser atendidos por personal del propio IMSS y no mediante esquemas privados.
“Tenemos ya, contando todas las unidades donde también hay hemodiálisis de prestación directa, 140 máquinas de hemodiálisis; un paciente que está atendido por nuestro personal va a estar siempre mejor atendido que por un medio privado, aunque se crea lo contrario”, indicó.
El director del IMSS rechazó cualquier irregularidad en la operación de la nueva unidad en Aguascalientes y subrayó que el cambio responde a la necesidad de fortalecer un servicio clave en una entidad con alta prevalencia de enfermedades renales.
“Detuvimos una privatización de un servicio que es clave, sobre todo en un estado que tiene una prevalencia muy alta de pacientes renales”, concluyó.