Justicia al fiscal y la intervención de la gobernadora pidió la señora Diana Guadalupe López Ramírez, quien, con lágrimas en los ojos, denunció el bullying y la violencia que ha sufrido su hija a manos de dos compañeras de la primaria “José Refugio Esparza Reyes”, con la presunta tolerancia de la directora del plantel, quien se ha negado a recibirla y a mostrar los videos donde se registran los ataques a su hija. Acompañada por su abogado, José de Jesús Ríos Morales, pidió al Instituto de Educación que le asignen un lugar en otro plantel para terminar con las agresiones y amenazas que recibe incluso de forma anónima por perfiles restringidos en redes sociales, pues siente que no se le está escuchando.
Ante la improbabilidad de que cambien a las agresoras, solicitó la reubicación de plantel, ya que, de no hacerlo, no sería sano para ella ni para su hermanita menor, quien estudia en la misma escuela.
Asimismo, dijo que al parecer el padre de la menor está aprovechando la coyuntura para reclamar la patria potestad de la niña y de su hermanita, pues, según comentarios del mismo, en el DIF hay una supuesta demanda en su contra para quitarle la custodia de sus hijas. También señaló que en la escuela manejan una orden de restricción para que no se acerque, desde que ella y el propio padre de la menor ingresaron para tratar de hablar con la directora, ya que nunca les daban el paso. De ambas situaciones no hay pruebas, por lo que considera que se trata de amedrentamientos; sin embargo, afirmó que lo que sí es un hecho es que desde las agresiones la directora del plantel, Martha Elba Marbán Ruiz, nunca ha dado la cara, por lo que sospecha que puede ser parcial y estar a favor de las agresoras o protegerlas. Agregó que una de las menores es hija de un policía y que quizá por eso se siente amparada para agredir.
MADRE RELATA DELICADA SITUACIÓN QUE VIVE SU HIJA
La madre de la afectada relató la delicada situación que vive su hija, quien a finales de septiembre del año pasado fue agredida por dos compañeras de 9 años, a causa de los celos de una de las agresoras, pues, según comentó, el menor que le agrada es el mejor amigo de su hija y, debido a esa situación, comenzaron las agresiones. De las mismas, dijo, existe un video en el que la niña cayó y sufrió varias lesiones, pero, a decir de la mamá, no fue accidental, sino que alguien metió el pie para que cayera. A consecuencia de ello, la menor fue revisada por un médico legista en el Centro de Justicia para la Mujer, donde se levantó la denuncia.
“La niña tiene un compañerito que es su mejor amigo, a una de las niñas le gusta el niño, entonces, por eso agreden a mi hija, la golpearon entre las dos niñas atrás de la cooperativa, una me le pegó con una piedra, le hizo un chipote, la jalan de los cabellos, me la insultan con groserías como ‘puta’ y ‘zorra’, y yo me pregunto cómo unas niñas pueden decir esas palabras. A mis hijas no las dejo que digan groserías, no les enseño eso, sino al contrario, les digo que no peleen y, si les pegan, avisen a sus maestros”.
Añadió que quien ha entablado relación con la escuela es su mamá, abuela de la menor, pues ella y su expareja sentimental le dieron una autorización por escrito: “yo he sido mamá soltera y yo tengo que trabajar”.
“Nunca he podido hablar con la directora, he pedido hablar con ella los viernes, pero ella nunca me dio la cara, pero el viernes la directora le mostró al papá de la niña el video, en donde se ve que sí se cayó, pero la niña dice que ella vio el pie de uno de sus compañeros”.
Dijo que hasta el viernes por la tarde envió un mensaje a la maestra de grupo y esta le respondió que no, porque el papá de la niña ya había hablado con la directora; sin embargo, ese mismo viernes le marcaron para decirle que su hija tenía un raspón y que necesitaban que acudiera. Su abuelita llegó primero, pero no le querían entregar a la niña porque solicitaban el permiso de los padres notariado.
Asimismo, comentó que la maestra quería hablar con la directora porque la menor ya había sufrido bullying y no se había hecho nada para protegerla y, ante esa negativa, “mi mamá fue la que llamó a la policía, mi mamá sí llegó y le dijo a la directora ‘sal, hija de tu puta madre’, pues fue su reacción al ver a la niña, pues nosotros no las golpeamos ni las dejamos salir a la calle, por lo mismo”.
RELATA ANTE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN UN CALVARIO
La madre de la menor relató ante los medios de comunicación el calvario que ha tenido que pasar, pues no sólo es la agresión, sino también la actitud de la directora y la maestra, quienes no la han querido escuchar ni recibir, especialmente la directora.
Comentó que se realizarán otros exámenes a la niña para descartar lesiones internas, ya que, a causa de los golpes recibidos y de la caída, la menor ha presentado mareos. Añadió que se espera realizar estudios más profundos y que además tiene cita en “Agua Clara” para atención psicológica, debido a que se encuentra alterada por las agresiones sufridas y la situación que vive en su entorno escolar.
La madre de familia pidió en la rueda de prensa al IEA que tanto la menor como su hermana pequeña sean reubicadas en otro plantel, puesto que no hay condiciones para que sigan estudiando en ese lugar.
Finalmente, dijo que no le consta ni que existan los videos que, según el padre de la menor, le mostró la directora, ni tampoco la orden de restricción para no acercarse a la escuela, ni la investigación del DIF para quitarle a sus hijas la custodia, aduciendo que es violenta, pues considera que pueden ser artimañas para alejarla y quedarse con la patria potestad de las niñas; sin embargo, su abogado señaló que no procederá.
El abogado pidió tanto a la Cámara de Diputados como a la Fiscalía y al Gobierno del Estado que actúen de acuerdo con sus atribuciones y a los legisladores, en específico, que legislen en ese sentido, además de que exista mayor vigilancia en las escuelas, ya que las patrullas llegan hasta 15 minutos después. Consideró que sería mejor contar con una guardia permanente, como en el caso de la Policía Rosa, que atiende este tipo de situaciones.