El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó este domingo el tono de su enfrentamiento comercial con Canadá y arremetió contra el primer ministro Mark Carney, después de que Ottawa anunciara medidas de represalia contra los aranceles estadounidenses tras el fracaso de las negociaciones entre ambos países.
“¡Basta!”, escribió Trump en su red social Truth Social, en respuesta al anuncio de Carney.
“¡Canadá quiere los beneficios de un Estado de Estados Unidos sin serlo!”, afirmó el mandatario, quien además acusó a Ottawa de haber impuesto durante años “enormes aranceles” a los agricultores estadounidenses.
“Además, durante muchos años han impuesto enormes aranceles a nuestros grandes agricultores. ¡Basta!”, agregó.
El nuevo choque se produce después de que Carney anunciara medidas de represalia frente a los aranceles aplicados por Washington, en una nueva escalada de la disputa comercial entre dos de los principales socios económicos de América del Norte.
El primer ministro canadiense sostuvo que Canadá no aceptará un acuerdo que considere perjudicial para sus intereses económicos y su soberanía, y aseguró que el país está dispuesto a resistir la presión comercial de Washington.
Las negociaciones entre ambos países quedaron estancadas después de que Ottawa rechazara las condiciones planteadas por la Administración Trump, en un contexto marcado por la presión de Washington para obtener mayores concesiones comerciales.
La disputa amenaza con profundizar las tensiones económicas entre Estados Unidos y Canadá, cuyas economías están estrechamente integradas y mantienen uno de los mayores intercambios comerciales del mundo.
Trump ha convertido los aranceles en una de las principales herramientas de su política económica y comercial, mientras que el Gobierno canadiense busca responder a las medidas estadounidenses sin cerrar la puerta a una eventual reanudación de las negociaciones.
El enfrentamiento también genera incertidumbre sobre el futuro del marco comercial norteamericano y aumenta la presión sobre empresas de ambos países, especialmente en sectores como el agropecuario, el automotor, el energético y el siderúrgico.
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Con información de El Universal
