El presidente estatal del Partido Acción Nacional, Javier Luévano, al fijar la posición del PAN sobre la iniciativa presidencial de reforma electoral y lo que dijo la presidenta Claudia Sheinbaum, de que la apoye el que quiera, comentó que esta reforma no puede discutirse como si el país no hubiera vivido elecciones y procesos marcados por la violencia en su historia reciente, protagonizados por el cártel de Morena.
“Antes de hablar de reducir prerrogativas o rediseñar al árbitro, el partido en el poder le debe al país una explicación clara y de frente: ¿de dónde salió el dinero que impulsó sus campañas?, ¿qué relación hubo con el huachicol fiscal?, ¿cuántas campañas de gobernadores, alcaldes e incluso la Presidencia pudieron beneficiarse de esos recursos y del crimen organizado? No es un señalamiento menor, es una pregunta que sigue sin respuesta”, dijo.
“Si hoy dice que la apoye quien quiera, nosotros también decimos con claridad que no vamos a legitimar una reforma hecha a la medida de quienes ya controlan el poder. Porque reducir el financiamiento público sin cerrar la puerta al dinero del crimen no es austeridad, es abrir una ventaja para quien puede financiarse por otras vías”, argumentó.
Agregó que si llegaron por mayoría, que expliquen cómo operaron esa mayoría, cómo se movieron en territorio y qué papel jugaron estructuras criminales en la movilización política en distintos estados. “Eso es lo que pone el dedo en la llaga y llega al corazón del sistema democrático. Acción Nacional está listo para discutir una reforma que limpie el terreno; lo que no haremos es acompañar una simulación que termine blindando a sus propias huestes y debilitando la democracia”.