El maltrato a los adultos mayores es una realidad que pasa inadvertida en nuestra sociedad, en la que el abuelito o abuelita viven un calvario silencioso, que en muchas ocasiones acelera su fin, en medio de la soledad y el abandono de sus seres queridos y familiares, quienes los depositan cual despojos en centros de atención, ahora llamados guarderías para adultos mayores, asilos y centros de cuidado, que en muchas ocasiones dejan mucho que desear, pues no cuentan con lo necesario para ofrecer una atención de calidad.
Esta problemática en la Entidad se ha comenzado a reflejar por el inusitado surgimiento de asilos de ancianos improvisados en casas particulares, lo que lanza una alerta que no debe desoírse.
Estos lugares, a pesar de sus elevados costos, dejan mucho que desear, de acuerdo a las quejas de familiares que se han visto en la necesidad de sacar de estos lugares a sus ancianitos, por las deficiencias de atención y graves omisiones en los cuidados al interior de esos centros, en donde no se les cuida adecuadamente y les llaman «El Matadero» en algunas redes sociales en las que se publicitan dichas estancias o casas de asistencia para adultos mayores, de muy cuestionables asociaciones civiles.
De acuerdo a las quejas expresadas por familiares de personas que residen en asilos, no siempre se dan los cuidados que se ofrecen a las personas adultas mayores y, así como hay casas de asistencia, en donde se les brindan todos los cuidados y se cuenta con la infraestructura, hay muchas que carecen de la misma y, ante ello, se debe tener cuidado cuando se trate de dejar a un familiar en algún lugar, pues no se tiene la certeza de que en todos se les dé trato digno.

Se comentó a HIDROCÁLIDO que hay casos de maltrato y abuso, además de que no se les da la medicación como se indica, ni se les alimenta de manera adecuada, aparte de que hay casas improvisadas, con pisos resbalosos que ya han ocasionado caídas de residentes, sin que se informe a sus familiares, como lo atestiguaron familiares de adultos mayores que prefirieron guardar su anonimato, pero que consideraron que estas casas deben ser inspeccionadas por las autoridades, a fin de vigilar que realmente cumplan con los servicios que ofrecen y que no pongan en riesgo la vida de los ancianitos que están bajo su cuidado.
El caso es que muchas personas de edad avanzada sufren maltrato y vejaciones de sus propios familiares, además de explotación económica por el hurto de sus pensiones, pero también hay lugares en donde se espera tengan la mejor atención; no obstante, son víctimas de maltrato, descuido y vejaciones.
Ante esta fuerte problemática, familiares de personas adultas mayores afectadas por tratos inadecuados en algunos centros para ancianos particulares, comentaron que vendría bien una revisión periódica por parte de las autoridades de salud para detectar casos de abuso, maltrato e instalaciones deficientes, que atenten contra la vida y la integridad de los adultos mayores que dejan al cuidado de estos sitios, en donde los cobros son cada vez más elevados, pero no siempre la atención es la que debe brindarse a quienes ya dieron toda su vida y merecen respeto, dignidad y amor en sus últimos días.
Por otra parte, de acuerdo al Instituto Nacional de Salud Pública, el maltrato a adultos mayores es una preocupación creciente en México y en el mundo. Es un problema importante de salud pública que merece atención urgente.
ABUSO Y MALTRATO CRECIENTES
De acuerdo al boletín Abuso y Maltrato a la Vejez, del Instituto Nacional de Seguridad Pública, entre lo que la OMS define como maltrato a personas mayores, se encuentran: “un acto intencional o la falta de acción por parte de un cuidador u otra persona en una relación que implica una expectativa de confianza que causa daño a un adulto de 60 años o más”.
Las personas mayores necesitan estar y sentirse seguras y protegidas en su casa y en su comunidad. Las lesiones, el maltrato, los delitos y los desastres socavan su seguridad personal.
El maltrato a adultos mayores es una preocupación creciente en México y en el mundo. Es un problema importante de salud pública que merece atención urgente, refiere.
A nivel mundial, cada año, una de cada seis personas mayores de 60 años sufre malos tratos en la comunidad. Se prevé que este problema aumentará debido al rápido envejecimiento de la población; según las Perspectivas de la Población Mundial 2022, la población mayor de 65 años crece más rápidamente que la población por debajo de esa edad. Esto significa que se prevé que el porcentaje de la población mundial mayor de 65 años aumente del 10% (2022) al 16% en 2050.
Se estima que en el 2050, el número de personas de 65 años o más en todo el mundo será el doble del número de niños menores de 5 años y casi equivalente al número de niños menores de 12 años.
A nivel mundial, 1 de cada 6 personas mayores de 60 años sufre malos tratos en la comunidad cada año. En México, entre el 8.1% y el 18.6% de las personas mayores de 60 años sufren algún tipo de maltrato.
SEÑALES DE MALTRATO
De acuerdo a información de especialistas y geriatras, las posibles señales de advertencia de abuso en personas de la tercera edad:
- Problemas para dormir.
- Depresión o confusión.
- Pérdida de peso inexplicable.
- Actúa de forma agitada o violenta.
- Aislamiento social.
- Moretones, quemaduras o cicatrices inexplicables.
- Aspecto descuidado.
El abuso en personas de la tercera edad, particularmente cuando involucra a un paciente en un centro de atención residencial, puede ser difícil de detectar y por cada caso de abuso denunciado, más de cinco casos suelen no ser reportados.
El maltrato en hogares para ancianos es una preocupación seria y las personas mayores que han sido maltratadas tienen un 300 por ciento más de posibilidades de muerte en los tres años posteriores al maltrato, en comparación con las personas que no han sido maltratadas. Hasta 1 de cada 6 residentes de hogares de ancianos pueden ser víctimas de abuso o negligencia cada año.
Aunque muchos residentes están bien atendidos, el abuso continúa siendo más frecuente de lo que la mayoría de las personas cree y más de tres cuartos de los casos de abuso en hogares de ancianos son perpetrados por los mismos cuidadores.
Por ello, si se detecta cualquiera de los signos antes citados, se debe reportar a autoridades competentes para que se investigue a fondo lo que ocurre y detectar quién está perpetrando el abuso.
Ante esta perspectiva, la sociedad e instituciones deben sensibilizarse y profundizar en el trato humano a los adultos mayores, debido a que, como dice un adagio popular: “Como te ves, me vi; como me ves, te verás” y es tiempo de que se frene el maltrato y la indiferencia a quienes dieron todo por nosotros y no merecen vivir y morir en el silencio y el ostracismo.