“Lo que encontramos fue horrible, algo que nunca nos imaginamos que veríamos, es un centro de exterminio que supera con mucho y en todo, como son dimensiones y restos, a lo que se encontró en el rancho Izaguirre”. Así fue como refirieron la terrorífica experiencia vivida por integrantes del colectivo de Madres Buscadoras que dieron con la presunta zona de exterminio en el poblado vecino de Lagos de Moreno, Jalisco.
Los familiares señalaron que gracias a una llamada anónima fue como se logró dar con ese centro de exterminio.
En la búsqueda de campo participaron 19 personas de distintos colectivos de Lagos de Moreno, Guadalajara y Sinaloa, encabezados por Cecilia Flores.
AHÍ ESTÁ LA EVIDENCIA
“Después de que encontramos el lugar, llamamos al 911, por lo que arribaron elementos del Ministerio Público para resguardar la zona, en lo que llegaban los investigadores forenses”, narró uno de los padres buscadores.
Señaló que no fue necesario tumbar puertas, ya que el lugar estaba totalmente abierto; “no nos pueden poner demanda por no contar con orden de cateo, porque ahí están los cuerpos, por lo cual hubo un motivo para entrar”, indicó el familiar de persona desaparecida.
Asimismo, señaló que los colectivos se encuentran pendientes y a la espera de que las autoridades tengan la orden de cateo, para nuevamente ingresar al lugar junto con los elementos de investigación, para que no vuelva a darse el caso como en el rancho Izaguirre, en donde la evidencia fue removida.
EXPERIENCIA DE INFARTO
En el relato que hicieron a HIDROCÁLIDO algunos de los participantes en el hallazgo del centro de exterminio y que fue acompañado de material gráfico inédito que confirma la espeluznante experiencia, los buscadores señalaron que se trata de una evidencia clara de la presencia de grupos delictivos en esta zona.
“Cuando entramos lo primero que vimos fue una tarjea grande con un metro de profundidad, en donde se encontraban llantas y cuerpos apilados, sobresalían costillas, eso está peor que el rancho Izaguirre, porque ahí hallaron huesitos y acá encontramos un cráneo”, comentaron.
Al mismo tiempo, apuntaron que detrás de una “casita” también había más llantas; debajo de ellas se encontraron unas esposas, un pedazo de mandíbula, anillos, casquillos, restos de celulares, zapatos, ropa y huesos, incluso aún con residuos de piel.
“Iba caminando cerca de un bordo, donde la tierra estaba floja y con el desarmador que llevaba en la mano comencé a escarbar, saqué un cráneo y más abajo salió un pedazo de la columna, no tenían mucho tiempo porque todavía tenían tierra pegada, estamos hablando de seis meses, también algunos tambos con ácido”, dijo uno de los buscadores.
Por último, subrayó que lo que más les llamó la atención es que se localizaron cerca de 18 puntos donde se encontraron restos humanos; “todavía un pendejo de la Policía decía que los huesos no eran de persona, sino de animales”, concluyó.

