Tras señalar que Aguascalientes se mantiene como un Estado provida, la gobernadora Tere Jiménez indicó que ya hubo “jalón de orejas” para quienes reprimieron la manifestación de mujeres que pretendieron colocar en la Plaza de la Patria las lápidas de los bebés abortados.
“Yo creo que todos se pueden manifestar”, agregó la mandataria, tras indicar que la acción por parte de la Policía Estatal de levantar las lápidas que colocaron los grupos que apoyan la vida fue algo muy lamentable.
Asimismo, dijo que todos los grupos que busquen manifestarse pueden hacerlo, como ocurrió con los venezolanos que viven en Aguascalientes, donde también hubo grupos antagónicos.
Advirtió que se mantendrán pendientes del respeto para que la gente se pueda expresar, ya que los gobernantes deben escuchar siempre lo que la gente tiene que decir.
“Yo les puedo decir que en Aguascalientes somos provida, buscamos la alianza familiar y siempre los vamos a defender”, dejó en claro Tere Jiménez.
Dio a conocer que ya se les llamó la atención a las personas que tomaron la decisión de llevar a cabo la represión de la manifestación que se realiza con la colocación de las lápidas.
La gobernadora señaló que junto con el Congreso del Estado, que son quienes deciden al final de cuentas lo que sucede con las leyes y la Constitución del Estado, buscarán hablar con la Suprema Corte de Justicia, que tiene preparada una sentencia para que se regrese a las 12 semanas de gestación para la interrupción legal del embarazo: “tenemos que hablar y proponer lo que quiere Aguascalientes”.
Además, dijo que será necesario cuestionarles cuál es su dinámica e ideología, ya que el 85% de la población de Aguascalientes es católica, y apuntó que el Gobierno del Estado sabe que en cualquier institución, hospital o centro de salud no se practica ningún tipo de aborto.