Durante la temporada decembrina, al menos 100 bolardos fueron derribados o destrozados en la capital, principalmente en la Zona Centro, a causa de accidentes automovilísticos provocados por conductores en estado de ebriedad, informó el secretario de Obras Públicas del Municipio, Miguel Ángel Huízar Botello.
Al respecto, comentó que “en esta época navideña hubo mucho deterioro de bolardos por percances automovilísticos, entonces vamos a trabajar en ello. Fueron casi 100 bolardos, qué bueno, es material, finalmente el bolardo contiene un accidente, si no fuera por estos elementos habría más situaciones de peligro”.
Detalló que el costo de los bolardos oscila entre los 4 mil y los 8 mil pesos, dependiendo de su tamaño y características, ya que algunos cuentan con iluminación integrada. Señaló que, aunque los responsables de los percances deben cubrir tanto el valor de los bolardos como el costo de su instalación, el Municipio está obligado a reponerlos de manera inmediata para mantener la seguridad vial.
Huízar Botello subrayó que, durante esta época, se registró un mayor deterioro de bolardos por choques, principalmente en vialidades del Centro de la ciudad, un ejemplo de ello la calle Zaragoza, en torno al templo de San Antonio, donde hubo daños considerables a esta infraestructura.
Explicó que cuando se registra un accidente de tránsito, al responsable se le cobra el costo total del bolardo y su colocación, recursos que ingresan a las arcas municipales, aseverando en la mayoría de los casos, los conductores sí realizan el pago, ya que de no hacerlo sus vehículos no pueden salir de la Pensión Municipal, lo que permite al Ayuntamiento reponer los gastos destinados para la reposición de esta infraestructura.
“Se le tiene que cobrar el valor del bolardo más la colocación del bolardo, esto entra a las arcas del Municipio y nosotros tenemos que reponerlo. Sí lo pagan, si no lo pagan no sale el carro del corralón, la mayoría sí los paga”, concluyó el secretario de Obras Públicas del Municipio.