CANACAR celebra tope al diésel en $28.50, pero advierte un incremento del 16% que ajusta los márgenes del sector

Deniz Orduña

El sector del autotransporte de carga en México enfrenta un escenario financiero complejo. Aunque se logró contener la volatilidad en los costos del combustible, los transportistas advierten sobre los retos que implica operar bajo las nuevas tarifas.

En CANACAR, la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga, el presidente Roberto Díaz Ruiz, celebró que se haya topado el precio del diésel por 28.50 pesos el litro; sin embargo, señaló que eso también les representa más de un 16% de incremento del que ya se tenía. El líder gremial reconoció el hecho de que se le haya puesto un freno a la carrera alcista que se estaba dando, pues en algunos lugares se llegó a vender a más de 30 pesos el litro.

Este logro fue parte de la reunión que la Cámara del Autotransporte sostuvo antier con la presidenta Claudia Sheinbaum. A pesar de esta medida que detiene la incertidumbre inmediata, el sector transportista continúa evaluando el impacto económico de este ajuste en sus operaciones diarias a nivel nacional y local en Aguascalientes.

Márgenes de utilidad en riesgo y la brecha con Estados Unidos

Las empresas transportistas están operando con márgenes de utilidad peligrosamente estrechos, lo que pone en riesgo la renovación de flotas y el mantenimiento preventivo de las unidades que circulan por las carreteras del país. Ante este panorama poco favorable que ojalá puedan soportar, la petición principal será que ahora no solamente se tope el precio del combustible, sino que este se vaya retornando a como era antes conforme se vaya resolviendo el conflicto en el Golfo Pérsico.

Además de los retos locales, el factor internacional juega un papel determinante en la competitividad de la industria logística. Al respecto, Roberto Díaz Ruiz enfatizó una marcada diferencia en los costos de operación frente al país vecino del norte: “Aun así, en Estados Unidos el diésel estaba a un 40% más barato que en México”.

Crítica a las promesas energéticas y exigencia de una estrategia integral

Durante su postura ante los medios, el representante de la CANACAR cuestionó las promesas gubernamentales del pasado respecto al costo de los combustibles. El líder de la CANACAR preguntó en dónde estaba el litro de gasolina a 10 pesos, como se prometió durante la campaña presidencial de Andrés López Obrador; “nunca va a llegar eso, ni con la refinería que no refina y otras tres o cuatro más”.

Finalmente, Roberto Díaz hizo un llamado al Gobierno Federal para que la política de precios de los energéticos no dependa únicamente de subsidios temporales o medidas de contención de crisis. Insistió en la necesidad de una estrategia energética integral que garantice la competitividad frente a los socios comerciales del norte, apuntando que la disparidad de precios con Estados Unidos coloca al sector logístico mexicano en una desventaja estructural que frena el crecimiento económico nacional.