La Dirección de Mercados del Municipio clausuró una birriería del Mercado Juárez por arrojar grasa y desechos al drenaje, práctica que ha provocado constantes taponamientos y malos olores en el inmueble, así lo dio a conocer el titular de la dependencia, Israel Díaz, quien advirtió que los comerciantes que continúen incurriendo en estas acciones podrán ser sancionados con multas e incluso con la cancelación de sus permisos.
En ese sentido, explicó que durante las labores de desazolve en mercados públicos se han encontrado desde grasa y restos de alimentos hasta jergas, cucharas y otros objetos que obstruyen la red de drenaje, señalando que, mediante las cámaras de videovigilancia instaladas en los mercados, se ha detectado a locatarios vertiendo directamente estos residuos a las coladeras.
“Clausuramos una birriería porque sí estaban tirando, incluso lavaron el piso y toda la basura la echaron en la coladera, pero era grasa más basura, o sea, basura como limones, cosas así, entonces eso no debe ser”, manifestó.
Israel Díaz indicó que previamente se emitieron apercibimientos a todos los comerciantes y se colocaron avisos donde se les recuerda que el Código Municipal prohíbe arrojar grasa, restos de carne y otros desechos al drenaje, destacando que las sanciones por incumplir esta disposición van de una hasta 40 UMAs, dependiendo de la gravedad de la falta.
“Se les hizo el apercibimiento a todos, se les puso una lonita, incluso si se fijan va a haber en cada puerta un tabloide en donde se les invita a los comerciantes a no tirar y está contemplado en el Código Municipal y todo; entonces, en ese mismo tabloide dice: ‘Evita una sanción, no lo hagas, no lo tires’. Entonces, avisados están, tienen conocimiento del Código Municipal, saben que no lo pueden hacer, que se eviten una sanción”, destacó.
El director de Mercados del Municipio añadió que el problema de los malos olores en el Mercado Juárez es provocado principalmente por los propios locatarios, por lo que hizo un llamado a separar correctamente sus residuos y entregar la grasa a empresas que la recolectan, evitando así afectar la infraestructura pública y generar costos adicionales por el desazolve.