La criminalización de las desatenciones en los servicios médicos que aprobaron los diputados se hizo pensando seguramente que el sistema de salud ya está al nivel de Dinamarca, cuando la realidad es que faltarán espacios en las cárceles para detener al personal de las áreas de urgencias por no atender con oportunidad a los pacientes debido a que esa resulta ser una constante en los hospitales ante la falta de médicos y de equipo que llevan a esas fallas en el servicio, expusieron médicos de instituciones públicas y privadas del sector.

Inconformes con la decisión tomada por los diputados que “descongelaron” que se presentó en la pasada legislatura, los galenos indicaron que la decisión tomada al vapor por legisladores exhibe el desconocimiento que tienen sobre el estado bajo el cual opera el sistema de salud en el Estado, “creyendo tal vez que ya se está al nivel de la medicina de Dinamarca, como seguramente se los hizo creer el ex-presidente Andrés Manuel López Obrador”.
En ese sentido, cuestionaron el hecho de que se legisle sobre las rodillas y sin consultar a los sectores involucrados en las decisiones que se toman, asegurando que en ningún momento los diputados presentaron la iniciativa ni intercambiaron opiniones con autoridades del sector y mucho menos con los que directamente serán los afectados en los casos de inconformidad de los pacientes o sus familiares por el servicio que se les brindó.
DEFICIENCIAS POR SATURACIÓN HOSPITALARIAS
Los médicos indicaron que si hay deficiencias o fallas en la atención a los pacientes, eso se debe en gran medida a la sobrecarga de trabajo que lleva a que se atienda a los enfermos a destajo y más tratándose de las áreas de urgencias en los hospitales, donde la gente se molesta si no se le atiende a la brevedad cuando no sabe que todo es en función del problema con el que el paciente se presente al servicio.
Sobre el particular, se recordaron los casos de las mujeres embarazadas que llegan a los hospitales y que no son ingresadas de inmediato y que terminan aliviándose en el baño, siendo ésta una cosa que suele ser común y que se debe precisamente a que no hay personal suficiente, incluso en esas áreas o en urgencias, para atender casos que llegan de imprevisto o que son mal valorados por la gente de ventanilla, ocurriendo lo mismo con pacientes descompensados o incluso lesionados o heridos a los que por las cargas de trabajo no se les recibe con prontitud.

“En lo que se llama triage, que es un modelo de atención en urgencias, se va seleccionado a los pacientes en función de la urgencia de su caso y puede brincarse la lista de pacientes y si uno va muy mal se le pasa de inmediato, pero esto en nuestra cultura genera mucho conflicto porque la gente reclama su posición con el argumento de que se llegó primero y eso lamentablemente en cuestiones de salud no aplica”, expuso uno de los médicos que habló sobre los problemas que a diario se viven en las áreas de urgencias de los hospitales.
NO ESTAMOS AL NIVEL DE DINAMARCA
Los médicos coincidieron en señalar que la decisión que tomaron las y los diputados para criminalizar las presuntas fallas o mal servicio en los hospitales es totalmente injusta e incorrecta, pues con ello lo único que demuestran es su total desconocimiento del sistema de salud que se tiene y de que aún se está muy lejos de asemejarse al de Dinamarca que prometieron las autoridades federales.
“Criminalizar una situación en un sistema de salud que es altamente deficiente, definitivamente que va a complicar aún mucho más las cosas en la práctica médica”, advirtieron.

