Entre una serie de versiones encontradas que generaron una intensa movilización policíaca, personal y usuarios de los servicios del Hospital General de Zona No. 1 del IMSS vivieron momentos de angustia, desconcierto y temor ante las medidas preventivas que se aplicaron para garantizar la seguridad de los cientos de personas que se encontraban al interior y exterior del nosocomio.
Luego de que después del mediodía de ayer se recibió en el hospital una supuesta llamada amenazante de una persona que se comunicó para advertir que “se atuvieran a las consecuencias si no se preparaba la llegada de un paciente herido de gravedad”, las autoridades de la unidad ordenaron la activación del protocolo de seguridad para no correr ningún tipo de riesgos.
Otra versión apuntó a que se procedió a cerrar las puertas para evitar la entrada y salida de la gente tras un presunto reporte del extravío de un menor de edad que se le perdió a su madre y que supuestamente fue encontrado “sano y salvo” en una de las áreas del nosocomio, luego de que por algunos minutos anduvo deambulando por la unidad.
Una tercera de las muchas versiones que se hicieron correr apuntó a que al parecer se había recibido una llamada sobre un explosivo (bomba) que se estallaría en alguna de las áreas del hospital, sin que por fortuna ninguno de los rumores –llamados chismes por quienes vivieron el episodio– resultara cierto.
La contingencia obligó la presencia de elementos de la fuerza pública que se hicieron cargo de la situación, realizando un operativo de investigación al interior del hospital, dándolo por terminado después de que se comprobó que todo se trató de una presunta broma de mal gusto por parte de un sujeto desquiciado que buscó generar alarma.
ANGUSTIA, TEMOR Y MOVILIZACIÓN
El personal del IMSS y los usuarios que se encontraban al interior del hospital se sorprendieron luego de que comenzó a observarse la presencia importante de elementos de la Policía inspeccionando las diferentes áreas y de que se dio la orden de que no se permitiera la salida ni el acceso de nadie por cuestiones de seguridad, aunque nadie acertaba a decir lo que en realidad sucedía o lo que motivó el operativo.
Tanto adentro como afuera de la puerta principal del Hospital General de Zona No.1 se formaron filas de derechohabientes que pretendían entrar y salir de manera infructuosa, pues por espacio de entre 40 y 60 minutos se aplicó el protocolo de seguridad ante la contingencia generada, aunque a final de cuentas resultó ser una broma de mal gusto.
En la confusión, hubo quienes incluso hablaron que se había recibido una llamada de amenaza de bomba, cosa que fue descartada por completo tras la revisión que hicieron los elementos de seguridad pública que participaron en el operativo.
LLAMADA Y BROMA DE PÉSIMO GUSTO
“Hubo angustia, estrés y también cundió el pánico, pero todo fue porque circularon muchos rumores infundados y no pocos chismes, porque sin saber lo que realmente sucedió se hablaba entre el personal y la gente de que se había extraviado un niño y también de que se había recibido una amenaza contra el hospital y contra los directivos, pero por fortuna nada de eso resultó cierto”, comentaron trabajadores y derechohabientes que vivieron la mala experiencia.
Se aseguró que ante las llamadas amenazantes y las demás versiones que circularon, los directivos del mismo hospital ordenaron la activación del protocolo, ordenando el cierre de las puertas de entrada y salida, aunque todo volvió a la normalidad en cuanto se tuvo la certeza de que nada ni nadie corría ningún tipo de riesgo.