El obispo de la Diócesis de Aguascalientes, Juan Espinoza Jiménez, lamentó que durante la Feria Nacional de San Marcos se haya dejado en el olvido a San Marcos, señalando que la celebración se ha centrado en la fiesta y el ruido, mientras que del santo patrono que le da nombre a la verbena sanmarqueña, ya pocos se acuerdan.
Refirió que de San Marcos ya sólo quedó el nombre, por lo que hizo un llamado a no perder el sentido espiritual de la feria, invitando a los asistentes, especialmente a los hidrocálidos, a aportar un granito de fe y a compartir valores como la sana convivencia, evitando todo tipo de excesos.
“A San Marcos lo tienen olvidado, es el puro nombre desafortunadamente, Feria de San Marcos, ahí está la parroquia, ojalá que también le pongan un granito de fe, y sobre todo a la gente de aquí de Aguascalientes, es gente de fe, es gente creyente, también contagien ese aspecto de fe y de amor, de cariño, de apertura a Dios”, dijo.
Monseñor reconoció que existen aspectos positivos dentro de la feria, como las actividades culturales y el ambiente de convivencia, pero advirtió sobre riesgos asociados al consumo de alcohol, drogas y otros excesos, por lo que exhortó principalmente a los jóvenes a divertirse de manera sana y responsable.
“El alcohol, las drogas, pero también hay muchas cosas culturales y hay muchos aspectos muy bonitos, ojalá que puedan disfrutar y gozar de todo lo que la gente hidrocálida les ha preparado, y que los hidrocálidos sean buenos huéspedes, gente que reciba a sus hermanos que vienen, trátenlos bien y ojalá que no haya tantos abusos”, dijo.
Finalmente, Espinoza Jiménez pidió a las autoridades vigilar que no se presenten situaciones que atenten contra la dignidad de las personas, al recordar que la feria nació como un espacio de encuentro e integración.
“Hay que tener mucho cuidado, porque la feria también se presta para eso y ojalá que aquellos que promueven esas cosas que denigran la integridad de las personas ahí sí las autoridades le pongan un freno, aquí no es un lugar para venir a denigrar la dignidad de las personas, no es lugar para venir a vender mujeres, no es lugar para venir a destruir valores”, concluyó.