Es un trato inhumano el que que están recibiendo pacientes renales en la recién inaugurada Clínica de Hemodiálisis del IMSS, donde las personas pasan horas esperando para ser atendidas, pese a la gravedad de su condición, incluso viéndose en la necesidad de tener que pagar por fuera sus tratamientos. Isaida Guido, presidenta del Comité de Enfermos Renales, señaló que pacientes llegan desde muy temprano y son atendidos hasta la noche, en un escenario que calificó como inhumano.
En entrevista para JLM Noticias, comentó que la clínica no tiene la capacidad para atender a todos los enfermos renales tras la concentración de pacientes en un solo punto, pues son mil 58 los que el IMSS pretende cubrir, incluidos aquellos provenientes de las clínicas 2 y 3.
“Al Instituto le está quedando muy por encima el hecho de aceptar que no tienen la capacidad de atender a más de mil 58 pacientes, porque ya no sólo somos las personas que estábamos subrogadas, hay pacientes de la clínica 2 y 3, las cuales se habían cerrado por remodelación y cuando cerraron dijeron: ‘Ya no te atendemos aquí, ve a la nueva clínica’”, dijo.
Isaida Guido denunció que el IMSS no ha reconocido que carece de infraestructura suficiente, pues únicamente cuenta con 94 máquinas de hemodiálisis. Además, acusó falta de protección institucional y aseguró que ni el Instituto, ni autoridades federales, ni instancias judiciales han atendido sus reclamos, los cuales, dijo, han sido minimizados como “manipulaciones”.
Por lo anterior, calificó como inhumano el trato que se les da a los enfermos renales, pues por ejemplo, hay pacientes que no pueden caminar siendo trasladados de una puerta a otra, o personas en silla de ruedas obligadas a ponerse de pie. Incluso señaló que cuando acudió personal de Derechos Humanos, no se les permitió el acceso.
“Esto es inhumano, había una persona que no podía ni caminar y la traían de una puerta a otra puerta, a algunas personas en silla de ruedas las hacían levantarse. Esto ya es una cuestión inhumana, cuando fue Derechos Humanos no dejaron entrar a Derechos Humanos”, expuso.
Finalmente, la presidenta del Comité de Enfermos Renales agregó que algunos pacientes han tenido que pagar su tratamiento de su propio bolsillo ante el riesgo de acumular toxinas en el cuerpo, ya que la hemodiálisis es vital para su supervivencia.