En Aguascalientes comenzó a darse la venta y traspaso de estaciones de gasolina a causa de la eliminación de estímulos y la sobrerregulación que se ejerce sobre el sector por parte de un grupo de dependencias y organismos federales, lo que está provocando que algunas marcas como Shell consideren su salida del mercado.
Localmente no son pocas las gasolinerías que ya fueron traspasadas a empresas de cadena debido a que empresarios del sector de toda la vida ya no soportaron el acoso de las dependencias federales que tienen injerencia en su operación, como es el caso de Pemex, Procuraduría Federal del Consumidor, Comisión Reguladora de Energía, Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente y la Secretaría de Energía, entre otras.
“Se enfrenta una feroz competencia desleal por parte de quienes recurren al huachicol (refinados del petróleo de mala calidad o de dudosa procedencia), puesto que venden muy por debajo de los precios promedio o topados y eso a final de cuentas impacta en las ventas, además de que no se puede con tantas verificaciones que sólo están dando pie a la extorsión disfrazada de los enviados de los organismos que tienen injerencia en el funcionamiento de las estaciones de servicio”.
EXCESO DE REGULACIÓN
El desfile de verificadores que se ve en las gasolineras está impidiendo que se trabaje con normalidad debido a que cuando no es una cosa es otra, pero constantemente hacen acto de presencia enviados de las dependencias y organismos federales que no llegan para comprobar que se esté trabajando conforme a todas las normas y disposiciones de la materia, sino para buscar un beneficio económico.
“El problema es que por cualquier cosa que no les parezca de los dispensadores o de los mismos establecimientos, pero de inmediato los verificadores amenazan con levantar actas y con colocar sellos de suspensión de actividades, siendo ese el mecanismo que utilizan para hacerse de la clásica ‘mordida’, pues a un gasolinero le resulta más económico y menos problemático pagar una cuota a que se siga el procedimiento administrativo que puede llevarse hasta tres meses para que se retiren los sellos”, explicaron los gasolineros que hablaron de la problemática.
MULTAS EXAGERADAS
“En las revisiones los verificadores se agarran de cualquier cosa para amagar con la imposición de multas de hasta 750 mil pesos o más, por lo que prácticamente obligan a que mejor se busque llegar a un acuerdo con los enviados de las dependencias federales, con tal de no andar con amparos o tratando de tumbar las multas o para no tener inactivos los equipos durante el período que duren los procesos administrativos”, expusieron los empresarios del sector.
Se liberó el mercado de los combustibles, pero en su lugar se impuso una vigilancia exagerada debido a la sobrerregulación del sector, que es lo que tiene molestos a los empresarios gasolineros de todo el país, pues este problema se registra a nivel nacional, puntualizaron los gasolineros.