En el marco del Día Mundial del Libro, que se conmemora cada 23 de abril, el doctor Claudio César Calabrese, profesor del Departamento de Humanidades de la Universidad Panamericana, Campus Aguascalientes, reflexiona sobre el papel de la lectura en la formación académica y el desarrollo del pensamiento crítico en un contexto marcado por la inmediatez digital.
En un entorno donde predominan las redes sociales y el consumo rápido de información, el académico advierte sobre la importancia de recuperar la lectura profunda. “Las redes sociales entrenan al cerebro para la gratificación instantánea, mientras que la lectura exige atención, una capacidad cada vez más escasa, pero esencial para la vida académica y profesional”, explica.
En este sentido, subraya que sin atención no es posible construir conocimiento ni sostener procesos formativos sólidos.
Más allá del acceso a la información, Calabrese enfatiza que la lectura permite ir más allá de la superficialidad. “Mientras las redes nos mantienen entretenidos en la superficie, la lectura profunda nos permite comprender las cosas”, señala.
Este proceso no sólo fortalece la memoria y la capacidad de análisis, sino que también desarrolla habilidades como la empatía y la reflexión frente a problemas complejos.
En el ámbito universitario, la literatura juega un papel fundamental en la formación del pensamiento crítico. A través de historias y personajes con motivaciones diversas, los estudiantes aprenden a cuestionar, interpretar y argumentar.}
“La literatura evita el pensamiento único, obliga a considerar distintos puntos de vista y a defender ideas con base en evidencia”, afirma el profesor. Asimismo, destaca su carácter interdisciplinario, ya que permite conectar conocimientos de distintas áreas para comprender mejor la realidad.
Sobre la enseñanza de la lectura en la actualidad, el académico reconoce la necesidad de adaptarse a los cambios tecnológicos sin perder el sentido formativo. “La literatura es una experiencia de transformación. La tecnología debe estar al servicio de esa experiencia, no sustituirla”, sostiene.
En este contexto, advierte sobre el uso inadecuado de herramientas digitales: permitir que los estudiantes recurran a la inteligencia artificial para resumir textos sin haberlos leído “mata el pensamiento antes de que nazca”.
En el Día Mundial del Libro, estas reflexiones invitan a replantear el lugar de la lectura no solo como herramienta académica, sino como una práctica esencial para comprender el mundo y formar ciudadanos críticos.