“La selección fue lo más hermoso que me pasó”, afirmó Didier Deschamps, que se despedirá mañana como conductor de los “Blues”, con los que se consagró campeón mundial como jugador y como entrenador. Será en el duelo que Francia jugará en Miami por el tercer puesto en la Copa del Mundo ante la Inglaterra del cuestionado DT alemán Thomas Tuchel, quien, al igual que él, reconoce que este “es el partido que nadie quiere jugar”.
Con el arbitraje del venezolano Jesús Valenzuela, en el Hard Rock Stadium y la decepción a cuestas por las derrotas en semifinales frente a España y Argentina, Francia e Inglaterra se enfrentarán por el bronce y por cuarta vez en un Mundial tras el primer duelo que celebraron en 1966.
El mismo en el que el combinado de los “Tres Leones” logró su única Copa del Mundo y en la fase de grupos, con triunfo por 2-0 con un doblete de Roger Hunt que aseguró el pasaje a cuartos al equipo de Alf Ramsey y decretó la eliminación de Francia. Inglaterra volvió a cantar victoria ante sus vecinos europeos en España en 1982 ganándole por 3-1 con doblete de Bryan Robson y un gol de Paul Mariner.
Gerard Soler fue autor del empate momentáneo para Francia, que debió esperar 40 años para sacarse la espina en Qatar 2022. La venganza es un plato que se sirve frío y llegó en cuartos de final para una Francia que se impuso con un gol de Olivier Giroud y arrancó en ventaja con uno de Aurelien Tchouameni, posible titular mañana al igual que Harry Kane, que en aquel duelo estableció el empate parcial.
Con seis tantos, el delantero del Bayern Munich tiene opciones de lograr la “Bota de Oro” como goleador de la Copa (halago que recibió en Rusia 2018) pues tiene dos menos que el argentino Lionel Messi y que el francés Kylian Mbappé, que marcha uno por detrás del capitán de la “albiceleste” en la tabla histórica de artilleros mundialistas (20 contra 21).
Mbappé soñaba con jugar su tercera final consecutiva en un Mundial, pero la Francia que llegaba como favorita tropezó con España, a la que no le pudo convertir goles y que sufrió apenas uno en el torneo, en el que extendió a 38 partidos su récord invicto, marcas que intentará quebrar Argentina, que celebró 19 goles y es la más efectiva en ese rubro.
Eso será el domingo, mañana será el turno de Inglaterra, que en sus dos mejores actuaciones tras aquella consagración en 1966 no pudo ganar los dos partidos que jugó por el tercer puesto y cayó ante la anfitriona Italia en 1990 por 2-1 y en Rusia 2018 por 2-0 frente a Bélgica.
Francia ganó dos de los tres partidos que disputó por el bronce: en Suecia 1958 ganándole por 6-3 a Alemania Occidental y en México 1986 al derrotar por 4-2 a Bélgica, en tanto que perdió por 3-2 con Polonia en España 1982. En la final de Alemania 2006 cayó por penales con Italia. Fue la primera de sus dos derrotas en una definición mundialista, mal trago que repitió en Qatar 2022 al caer también por penales con Argentina, traspiés que compensaron las dos finales que ganó: Como anfitriona en 1998 por un categórico 3-0 ante Brasil con Deschamps en el plantel y en Rusia 2018, con él como entrenador, al superar por 4-2 a Croacia.
“Pasé 25 años de mi vida en la selección y eso me deja una huella. Tengo recuerdos imborrables, pero lo importante es siempre lo que está por venir”, explicó al afirmar que “mañana caerá un telón, pero nadie va a llorar por eso. Extrañaré a la selección que tuve el privilegio de entrenar por 14 años y con la que viví momentos mágicos y también difíciles”. “La vida sigue, soy optimista y sé que todo irá bien”, concluyó el DT galo, aún cuando reconoce: “No tenemos más ganas que los ingleses de jugar este partido, pero somos parte de una selección y tenemos responsabilidades con millones de franceses.
Haremos lo posible por cerrar esta Copa de la mejor manera”, prometió. Será el partido de despedida de Deschamps, que le dejará su lugar a Zinedine Zidane, su ex compañero en la selección, antes del cual reconoció que “la decepción es similar al de las ambiciones que teníamos” y destacó que la herida provocó que “muchos jugadores están decepcionados”, incluido el capitán Mbappé, que jugó todos los partidos en esta Copa.
Ausente por la lesión que sufrió frente a España William Saliba, en un duelo en el que Deschamps intentará darle minutos a aquellos que menos jugaron, como Warren Zaire-Emery, que con 21 años es el más joven del plantel, y N’Golo Kanté, de 35 años, el mayor del equipo que acompaña desde hace años al entrenador y hasta el momento no jugó siquiera un minuto en este Mundial.
Al igual que Deschamps, Tuchel reconoció que “nadie quiere jugar este partido, que lo encuentra en su momento más crítico como conductor de Inglaterra tras la derrota ante Argentina en semifinales en un duelo en el que sus dirigidos se pusieron en ventaja, pero se replegaron cuando la lograron y permitieron que los campeones mundiales dominaran las acciones y concretaran otra remontada épica en esta Copa.
Viejas glorias de la selección de los “Tres Leones” que también pronosticaban el fin del reinado de Argentina y de Messi, se unieron en un coro de reproches al alemán por los cambios netamente defensivos que realizó en el plantel, aunque parecieron responder a esa actitud de sus propios jugadores de retrasarse en cancha y cederle totalmente la iniciativa al rival.
El golpe que Lautaro Martínez les asestó en tiempo adicionado fue de nocaut para una Inglaterra que soñaba con volver a pelear por la corona y terminó inmersa en una pesadilla que se reflejó en el llanto desconsolado de Jude Bellingham, quien al igual que Kane suma seis goles en esta Copa y está en condiciones de disputarle al menos la “Bota de Oro” a Messi y a Mbappé, su compañero de equipo en Real Madrid.
También Tuchel aprovecharía este partido para darle rodaje a quienes menos jugaron en este Mundial para una Inglaterra a la que él seguirá vinculado al menos hasta la próxima Eurocopa por contrato, que la Asociación de Fútbol (FA) aclaró en la víspera que piensa respetar a pesar del clamor de muchos que piden por su despido y hacen fila en las redes sociales para defenestrarlo, como también lo hacen muchos medios de prensa.
Derrotar a Francia en la despedida de Deschamps y lograr un tercer puesto inédito que refrendaría la segunda mejor actuación histórica de Inglaterra podría ayudar a aplacar los ánimos sin dudar.
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Con información de El Universal.
