El exsecretario de Turismo, Enrique de la Madrid Cordero, señaló que México atraviesa una etapa decisiva en su desarrollo, marcada por la necesidad de reencontrar valores comunes y reconstruir la confianza entre ciudadanos e instituciones, y mencionó que es tiempo de reconstruir el país que todos anhelamos, en un auditorio lleno de la Universidad Panamericana Campus Aguascalientes.
El reconocido analista político y económico impartió la conferencia “México en tus manos: Retos que inspiran, oportunidades que transforman”, en la que llamó a los jóvenes a asumir un papel activo en la transformación del país. Subrayó que la libertad y la democracia son condiciones indispensables para el progreso.
“Yo no creo que seamos una sociedad tan polarizada como a veces nos quieren hacer creer. Lo que necesitamos es volver a dialogar, imaginar juntos el país al que queremos llegar y ponernos de acuerdo en los valores que deben guiarnos”, expresó.
IMAGINANDO EL MÉXICO QUE QUEREMOS
Como punto de partida, el ponente invitó a los asistentes a reflexionar sobre cómo sería su “ciudad ideal”, un ejercicio que derivó en conceptos como seguridad, justicia, sostenibilidad, limpieza, movilidad, empleo digno y cultura.
A partir de ese diálogo, enfatizó que los mexicanos comparten más coincidencias de las que aparentan, y que la búsqueda de un futuro común debe nacer desde la ciudadanía.
“No es cierto que no podamos ponernos de acuerdo. Todos queremos vivir en ciudades seguras, limpias, con empleo y oportunidades. Si empezamos a hablar desde esos puntos de coincidencia, podremos reconstruir el proyecto de país que todos anhelamos”, señaló.
El exfuncionario, quien ha ocupado cargos como director general de Financiera Rural y del Banco Nacional de Comercio Exterior, además de haber sido secretario de Turismo, destacó que el crecimiento económico y la generación de empleo deben ser prioridades nacionales:
“De nada sirven las grandes ideas si no se traducen en una economía que prospere y genere trabajos dignos. El desarrollo también se mide en la capacidad de ofrecer bienestar y movilidad social”.
VALORES QUE INSPIRAN LA TRANSFORMACIÓN
De la Madrid abordó los valores que, a su juicio, distinguen a los mexicanos y deben fortalecerse para construir un país más justo y solidario. Entre ellos mencionó la hospitalidad, la solidaridad, la alegría, la familia, la creatividad y la pasión.
“Somos un país profundamente solidario y hospitalario. Tenemos ingenio, humor y una enorme capacidad para sobreponernos. Pero necesitamos traducir esos valores en productividad, innovación y compromiso ético”, apuntó.
También alertó sobre los riesgos de relativizar la verdad o perder referentes éticos en la vida pública:
“Hoy se nos quiere convencer de que cada quién tiene su propia verdad. Si no compartimos valores básicos, será imposible construir un país común. Necesitamos una ética compartida que nos una y nos permita avanzar juntos”.
Expuso que México cuenta con enormes ventajas comparativas, una posición geográfica estratégica, recursos naturales abundantes y una población joven, pero advirtió que el país debe modernizar su modelo económico para mantener el crecimiento.
“La certidumbre es fundamental. Si un inversionista o un joven no sabe si tendrá empleo o si su negocio será respetado, deja de invertir, deja de creer. Y sin confianza no hay crecimiento”, enfatizó.
Al abordar temas políticos, subrayó que la libertad y la democracia son condiciones indispensables para el progreso.
“No hay contradicción entre un país próspero y un país libre. La libertad es lo que nos hace humanos: la de pensar, crear, disentir y decidir nuestro futuro. Sin libertad no hay prosperidad duradera”.
NO ESPERAR CONDICIONES IDEALES Y PARTIR DESDE LO LOCAL
Durante la sesión de preguntas y respuestas, los estudiantes abordaron temas como la transición demográfica, las pensiones, el exceso de partidos políticos y los retos de emprender en un entorno de inseguridad. De la Madrid los animó a no esperar condiciones ideales, sino a actuar desde lo local y con sentido de propósito.
“Enamórense de un problema y trabajen por resolverlo. México necesita jóvenes que se indignen, pero que también se ocupen. Que entiendan que transformar el entorno también es su tarea”, expresó.
El ponente destacó que el talento y la preparación de las nuevas generaciones serán clave para consolidar un país más competitivo:
“Ustedes ya tienen la formación y la capacidad para decidir su destino. Lo único que necesitan es creerlo. El futuro de México está en sus manos, y eso debe ser motivo de entusiasmo, no de carga”.