El Corredor Cultural Carranza se llenó de música, elegancia y tradición con la celebración de una auténtica Fiesta del Danzón, encabezada por la Escuela Municipal de Danzón y acompañada por la vibrante interpretación en vivo de la Orquesta Djembé.

Cientos de asistentes se dieron cita bajo el emblemático “cielo tejido”, junto al escenario principal Manuel M. Ponce, para presenciar un espectáculo visual y sonoro que rindió homenaje a este tradicional ritmo de salón. Las parejas de bailarines, ataviadas con sus mejores atuendos, mostraron su destreza en la pista con pasos llenos de cadencia y precisión, capturando la esencia del danzón.

Tras la presentación estelar, el ambiente festivo contagió al público, que no dudó en ponerse de pie para imitar los movimientos de los danzoneros expertos, transformando el corredor en una gran pista de baile comunitaria.

Originario de Cuba a finales del siglo XIX, el danzón llegó a México en las primeras décadas del siglo XX, estableciéndose con fuerza en Veracruz y Ciudad de México. Su mayor auge en el país se vivió durante la década de 1940, cuando se consolidó como uno de los bailes de salón más populares, especialmente entre las generaciones mayores que lo convirtieron en un símbolo de elegancia y tradición.

El evento en el Corredor Cultural Carranza no solo ofreció un espectáculo artístico, sino que también reafirmó el valor de mantener vivas las expresiones culturales que forman parte del patrimonio musical y social de México.

