El esquema de obra financiada, que aprobaron los diputados locales es peligroso, debido a que no está bien regulado, consideró el analista político Salvador Farias, además de este existe toda posibilidad de caer en la corrupción
Manifestó que el gobierno es muy mal pagador y al final terminará por no pagarles lo correspondiente a los particulares, por lo que la actual administración dejará con las manos apretadas a sus sucesores.
El analista consideró que en Aguascalientes los contratistas de obra no tienen la suficiente capacidad como para financiar obras de alta magnitud, por lo que entrarán empresas foráneas con las que existirá una deuda que se irá heredando.
Ojalá que los requisitos para la construcción de obra en Aguascalientes fuera que deben de ser empresas domiciliadas en el estado, señaló el abogado al indicar que mientras esto no exista, no hay candados para el crecimiento local.
Y tras los señalamientos de los diputados de que esto no se trata de una deuda, sino que de un compromiso de pago, dijo que son lo mismo pero es una forma de cambiar las palabras.
Incluso apuntó que la ley de ingresos del estado de Aguascalientes está mal estructurada, en cuanto a la contribución de mejoras, ya que si estuviera bien no habría la necesidad de estar aprobando dichas actividades, “están aprovechando un laguna jurídica, la cual nos impacta a todos”.
Dijo que esta laguna, provoca un oscurantismo y justo se está haciendo de cara a un cambio de gobierno, aprovechando la coyuntura para afectar a su sucesor.
“La idea es que se ponga un candado al futuro de Aguascalientes, a veces las buenas ideas se confunden con ocurrencias”, señaló el analista.
Por último señaló que es claro que después el problema de la deuda con los particulares que realizaron las obras pasará a manos de los futuros gobiernos.
