– Argumentan que no hay espacio ya en los panteones
– Costo de incineración va de 10 mil a 80 mil pesos
Algunas agencias fúnebres están incurriendo en prácticas comerciales que les reditúan más utilidad en sus servicios, puesto que bajo el argumento de que ya no hay espacios en los panteones públicos y que los privados han encarecido los espacios para la inhumación de los cuerpos, se le está dando preferencia a las cremaciones por las que se cobra un ojo de la cara.
Los costos de la incineración de los cuerpos van desde los 10 mil y hasta los 70 mil pesos o más, mientras que el costo de un servicio básico puede variar dependiendo el tipo de ataúd y de los servicios para la velación, pero los más económicos sobrepasan los 10 mil pesos, ante lo cual se busca vender la idea de que lo mejor es la cremación, expusieron propietarios y empleados de funerarias.
“Se está lucrando con la necesidad de las familias que pasan por la muerte de alguno de sus miembros, porque no se les informa bien sobre los servicios y con tal de tener mayor ganancia les recomiendan la incineración de los cuerpos, donde además de la cremación se vende la urna y hasta los nichos en diversos panteones o parroquias que manejan ese servicio”, indicaron.
NIEGAN ESPACIOS EN PANTEONES PARA VENDER MEJOR
Empleados de diversas funerarias coincidieron en señalar que los promotores de las agencias le están dando preferencia a las cremaciones con el argumento de que ya no hay espacios en los panteones, cuando la realidad resulta ser diferente, puesto que “hay momentos en que no hay lugares disponibles para enterrar los cuerpos de las personas fallecidas, pero eso no es constante, ya que luego de que se cumple el alquiler del espacio se sacan los restos y se desocupan los lotes”.
Lo que sucede, explicaron, es que a la gente que tiene su dolor se le sorprende diciéndole que no hay lugar en los panteones municipales y que conseguir un lote en un panteón privado es muy costoso porque ahí se tiene que comprar el espacio, por lo que prácticamente se le induce a pagar por la incineración del cadáver, en cuyo precio se aplica la de “según el sapo es la pedrada”.
SE DISPARA COSTO DE LA CREMACIÓN
Con la pandemia del Covid-19 se “popularizó” la cremación de los cadáveres para evitar riesgos sanitarios y más si la persona fallecida murió por el coronavirus, demanda que provocó que se disparara el precio de ese servicio que era obligado durante la contingencia, pero ahora vuelve a tomar fuerza con el argumento de que los panteones están sobrepoblados y que no hay lotes para enterrar los cuerpos.
Esto está siendo aprovechado para ofrecer las cremaciones directas y evitar incluso pagar por la renta de ataúdes y demás servicios para la velación de los cuerpos, por lo que hay algunas funerarias que cobran 50 mil pesos o incluso hasta 70 mil u 80 mil pesos, aunque también hay otras agencias “de medio pelo o económicas” que venden el mismo servicio desde los 10 mil pesos en adelante.