Hoy la disponibilidad de agua y energía dejó de ser un tema ambiental o de servicios públicos y se ha convertido en un factor estratégico de competitividad, pues cuando una empresa evalúa dónde instalar una nueva planta, una de las primeras preguntas que hace es si tendrá acceso suficiente y confiable a estos dos recursos durante los próximos 20 o 40 años, comentó la dirigente de Canacintra Aguascalientes, respecto a qué tanto afecta o frena el desarrollo industrial de Aguascalientes la baja disponibilidad de agua y electricidad.
Destacó que desde Canacintra se considera que este no debe verse como un problema exclusivo del gobierno ni del sector privado, pues es un desafío que exige coordinación entre autoridades, organismos operadores, CFE, empresas y sociedad. “Si logramos garantizar agua y energía suficientes, Aguascalientes seguirá siendo uno de los estados más competitivos para invertir; si no lo hacemos, corremos el riesgo de que proyectos de expansión o nuevas inversiones busquen otras regiones con mayor certidumbre”.
Destacó que, sin embargo, en el caso de nuestro Estado contamos con fortalezas muy importantes: ubicación, talento, seguridad y una sólida vocación manufacturera, pero también enfrentamos un reto que no podemos minimizar: el agua y la infraestructura eléctrica son condiciones indispensables para sostener el crecimiento industrial y comercial.
“La buena noticia es que todavía estamos a tiempo de actuar; lo que necesitamos es acelerar las inversiones en infraestructura hidráulica y fortalecer la red eléctrica, impulsar el reúso de agua tratada, la eficiencia energética y la generación distribuida. La industria está dispuesta a invertir y hacer su parte, pero requiere reglas claras y una planeación de largo plazo”, expresó.