También los afiliados a la Alianza Mexicana de Organizaciones de Transportistas (HAMOTAC) en Aguascalientes fueron víctimas de los narcobloqueos con la quema de cuatro camiones allá en Michoacán, Jalisco y Guanajuato durante la jornada violenta del domingo, dio a conocer su dirigente, José Luis Guillén.
“Nos fue no muy mal, pero tampoco bien”, expresó al explicar que, pese a los daños materiales, no se registró ninguna pérdida humana, además de los retrasos en la entrega de mercancías.
Señaló que el costo aproximado de cada camión que resultó siniestrado es de un millón de pesos; “el más baratito”, más la carga, pero aún no se tiene la cifra total de las pérdidas ocasionadas por la violencia; “a quienes les quemaron sus unidades, terminaron con su patrimonio, porque son propiedad de los mismos choferes”.
El dirigente transportista indicó que en este tipo de situaciones de nada les sirve tener asegurados sus camiones, porque las aseguradoras no les cubren los daños cuando se trata de vandalismo y los clientes son los encargados de pagar por el resguardo de la mercancía.
En este sentido destacó que el gobierno, lejos de brindar apoyo a los transportistas para buscar la forma de que las aseguradoras les paguen los daños sufridos durante conatos de violencia en el país, sobre todo por la situación actual, ya les aplicó un impuesto que se cobrará por cada siniestro; “eso lo vamos a tener que absorber nosotros”.
Hizo el llamado para que la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) regule de manera más eficiente a las aseguradoras; “ellos ponen sus leyes y normas en su póliza, nosotros nos tenemos que fregar a lo que digan”.
José Luis Guillén lamentó la situación del sector transporte, ya que el seguro de un camión paga más de cien mil pesos al año; “nos convendría que nos pagaran en el caso de que sean quemados por los delincuentes, en el marco de la ola de violencia del país, ni modo que nosotros les prendamos fuego”.