Golpe a la vapuleada economía familiar: se volverá al uso de la manteca de cerdo, debido a que la producción de oleaginosas, es decir, aceite comestible, cae en un 7%, dio a conocer el analista financiero Gerardo Sánchez.
Tras lo anterior, explicó que la causa se debe a la falta de apoyo y agua para la producción de soya, girasol, canola, cacahuate, cártamo, ajonjolí y almendras.
El especialista mencionó que dichos aceites son utilizados para el consumo humano, en la cocina para la preparación de los alimentos o bien para fines industriales como los biocombustibles; “son ricos en omega 3 y 6, proteínas y fibras”.
En este sentido, dijo que el impacto se verá reflejado en el segundo semestre de este año con un 40% de aumento en el precio de los aceites comestibles, por lo que la alternativa para muchas familias tendrá que ser cocinar como se hacía antes, con manteca.
Sin embargo, Gerardo Sánchez señaló que habrá que esperar si ese derivado del cerdo no sube también su costo, por lo que esto sumará otro golpe a la canasta básica.
Agregó que la producción de oleaginosas requiere atención a la productividad, manejo poscosecha y conservación, especialmente para pequeños agricultores que dependen de excedentes para comercialización. Los avances tecnológicos incluyen procedimientos de análisis físico, químico y sensorial para garantizar la calidad de los productos derivados de estas plantas, cumpliendo normas nacionales e internacionales.
Es así como la crisis en la producción de soya, girasol y canola evidencia la urgencia de modernizar la infraestructura hídrica y los esquemas de financiamiento para el campo mexicano. Al no contar con garantías de riego ni subsidios competitivos frente a los mercados internacionales, los productores locales se encuentran en una posición de desventaja que desincentiva la siembra de estos cultivos estratégicos.