El aumento de la delincuencia entre los jóvenes de ahora, es un fenómeno multifactorial: pérdida de valores familiares, una sociedad que privilegia el placer instantáneo que no es de largo plazo y productos culturales que se difunden por diferentes medios masivos y redes sociales, donde se engrandece la violencia o el crimen, manifestó el vocero del Frente Nacional por la Familia, Alán Capetillo Salas.
Incluso señaló que la religión es una matriz que traslada valores de una generación a otra, “eso es bastante claro, pero me parece que la decadencia cultural que vivimos es por varios factores”.
El problema es algo que se ha ido desarrollando a partir de las nuevas generaciones que se están criando con las redes sociales, por lo que los comportamientos son muy diferenciados a sus antecesores.
El vocero del Frente por la Familia mencionó que las nuevas generaciones presentan problemas de identidad, de autoestima, crisis de ansiedad y que absorben diversos paradigmas y modelos que son contrarios al derecho, a la ley y a la moral, “se venden como si fueran ideales, cuando en la realidad llevan a la decadencia y los jóvenes terminen por convertirse en criminales”.
Alán Capetillo indicó que a las nuevas generaciones ya no se les enseña acerca de la importancia de la ley, la convivencia, además de que los incentivos con los que cuentan van vinculados al hedonismo y narcisismo, “sólo importa el placer personal y el engrandecimiento del yo en las redes sociales”.
Subrayó que ahora el dolor de los demás no tiene relevancia, ya que lo único importante es el placer propio y la gratificación instantánea; lo que conlleva a la criminalidad y a los temas que impliquen el respeto a los demás.
Por último dijo que la búsqueda del dinero fácil va de la mano con satisfacción inmediata, por lo que no existe el esfuerzo, el logro personal o un proyecto de vida a largo plazo, “lo que te traslada las redes sociales como satisfacción inmediata”.
