El Obispo de la Diócesis de Aguascalientes, Juan Espinoza Jiménez, lamentó que en Aguascalientes se pretendan legalizar las uniones entre personas del mismo sexo, señalando que este tipo de uniones ni siquiera son un matrimonio, pues éste se da entre un hombre y una mujer, teniendo como fin procrear y fundar una familia. Monseñor expuso que la Iglesia no puede callar ante este tipo de situaciones, donde se pretende atentar contra la familia, que es el sostén de la sociedad.
De igual manera, durante la misa dominical, el obispo lamentó que en la actualidad se defienda más a un animal que a un bebé en el vientre de su madre. Dijo, es respetable la defensa de los animales, sin embargo, no es posible que mientras a las mascotas se les busca proteger, se hagan asambleas para que el aborto sea legal en Aguascalientes.
En ese sentido, manifestó que en la actualidad “hay cosas que parecen modernas, pero que no por modernas son buenas y verdaderas, solamente pongo en la mesa algunas cosas que se han dado aquí en Aguascalientes, la insistencia por legalizar el matrimonio entre dos personas del mismo sexo, que ya el término no es correcto, porque el matrimonio verdadero auténtico, humanamente y desde la fe, es el matrimonio de un hombre y una mujer, abiertos a la vida”.
Resaltó que “la Iglesia no puede callar y no puede dejar de anunciar la verdad revelada y la verdad humana, la vida se transmite a través de de dos personas de diferente sexo y la sociedad se sostiene sobre la familia, fundada como el proyecto de Dios”.
A su vez, Espinoza Jiménez lamentó que hoy se defienda más a los animales que a los no nacidos, “se defiende mucho a los animales, se hacen asambleas para defender a las mascotas que también son respetables y hay que cuidar, pero se hacen asambleas para matar a los niños en el seno de sus madres, para poder abortar lícitamente, qué cosas tan contradictorias para todos nosotros”.