Llega el “farmeo” a la Universidad Autónoma de Aguascalientes, tendencia que se ha vuelto viral a través de las redes sociales.
Dicho espectáculo provocó la movilización de cientos de estudiantes universitarios, quienes se congregaron alrededor del espacio de convivencia del Campus Central, conocido como la Plaza de las Generaciones, en donde al centro fueron llegando jóvenes “farmeadores”, quienes se ganaron los aplausos y las porras de sus compañeros.
Los jóvenes espectadores nos contaron que dicha convocatoria inició desde el mismo bachillerato de la UAA y después se extendió hasta el nivel superior. Incluso refirieron que los ganadores serían merecedores de algunos premios; sin embargo, dijeron no tener más detalles al respecto.
Se preguntará qué es el “farmeo” o “farmear aura”, o seguramente ya lo escuchó por internet, pero si no es así, le contamos que esto se ha convertido en una tendencia viral impulsada por jóvenes a través de las redes sociales y plazas públicas. ¿En qué consiste? En una mezcla de la jerga de los videojuegos —farmear equivale a acumular puntos o recursos— con el concepto de “aura” —carisma, presencia o estilo personal—, con lo que se mide, de forma humorística, el prestigio de alguien.
Si bien esta moda no provoca daño alguno y es, hasta cierto punto, una manera de comunicación y convivencia de la juventud actual, también es cierto que existe una mayor influencia de lo banal a través de las redes, es decir, acciones que hasta pueden caer en lo trivial.
Esto es tan sólo uno de los más claros ejemplos del poder de influencia que pueden tener las redes sociales, sobre todo en el sector de la juventud, por lo que aquí es donde se debería plantear la promoción y viralización de acciones con mayor trascendencia y relevancia para la comunidad universitaria y la sociedad en general.
Lejos de satanizar a la tecnología, esta debe ser una gran aliada para la difusión y promoción de la ciencia, la investigación y la cultura; es decir, hacer viral todo aquello que enriquezca la formación de los estudiantes de nivel profesional, por supuesto, sin estar en contra de la libre convivencia de los jóvenes.
