La paz no llegará a nuestro país sólo con discursos, expuso Juan Espinoza Jiménez, Obispo de la Diócesis de Aguascalientes, quien manifestó que un país no se construye con apatía, sino que requiere de ciudadanos responsables, de que cada mexicano, desde la familia, la empresa, las dependencias de gobierno, hagan su tarea, a fin de vivir en un México donde la dignidad humana no sea negociable.
En ese tenor, declaró que “un país no se construye con apatía, la paz no llega sólo por discursos, la justicia requiere de ciudadanos responsables, que cada uno de los mexicanos aporten, que las familias, los jóvenes, los empresarios, los servidores públicos, comunidades enteras, cada uno haga su tarea. Necesitamos trabajar juntos para que México sea un país donde la dignidad humana no sea negociable”.
El Obispo lamentó la violencia que afecta a muchos estados, así como la polarización social y el dolor de las familias marcadas por la inseguridad. Sin embargo, afirmó que el Evangelio invita a no caer en el fatalismo, sino a mantenerse firmes y activos en la esperanza.

“Hoy ante la violencia que sufrimos en muchos estados de nuestro país, ante la polarización social, ante el dolor de tantas familias marcadas por la inseguridad, el Evangelio nos invita a no caer en fatalismos, sino a mantenernos firmes y activos en la esperanza”, dijo.
En este México lastimado, mencionó Espinoza Jiménez, la Virgen llama a ser “piedras vivas de un santuario espiritual”, impulsando a la población a no rendirse ante el miedo ni ante la adversidad.
Subrayó que el país necesita cristianos que no se cansen de hacer el bien y que se conviertan en artesanos de reconciliación y esperanza frente a la corrupción, la mentira y el engaño.
“México necesita cristianos que no cedan al miedo, que no se cansen de hacer el bien, que sean artesanos de reconciliación y esperanza, hoy necesitamos esa luz en México ante la corrupción, la mentira y el engaño”, concluyó el Obispo de la Diócesis de Aguascalientes.