La diputada federal suplente María Elena Pérez Jaén evadió a los reporteros para responder a los señalamientos directos que hizo la legisladora Mónica Becerra, limitándose a manifestar que no tiene ningún interés en aclarar nada.
Asistente a la inauguración de la Exposición del Mueble de Jesús María en el Senado de la República, la legisladora suplente se escabulló tan luego concluyó la ceremonia protocolaria para evitar dar la cara sobre la acusación de traición y deslealtad que se hizo su contra.
“No lo necesito”, respondió de manera lacónica cuando se le ofreció el derecho de réplica para que aclarara los señalamientos que se le hicieron de manera directa por su conducta hacia la diputada federal titular Mónica Becerra, a la que por motivos de salud relevó de manera temporal como integrante de la bancada panista en la Cámara de Diputados Federal.
NO TENGO QUE ACLARAR NADA
Abriéndose paso entre los asistentes al evento donde los muebleros de Jesús María exponen sus productos de alta calidad, Pérez Jaén Zermeño sólo preguntó a los reporteros de dónde eran y al saber de su procedencia (Aguascalientes) se limitó a pedir que se le dejara libre el camino, “porque voy al baño”.
Se le está ofreciendo la réplica para que diga lo que a su derecho convenga, fue lo que se le planteó y sólo subió la mirada, frunció el ceño, apretó la quijada y respondió: “no tengo nada que decir, ni me interesa responder nada a nadie”.
Dicho lo anterior, se retiró a paso acelerado e incumplió luego su compromiso de regresar para dar la cara en cuanto terminara su incursión al tocador.
La diputada federal suplente fue señalada de traición por haber realizado supuestas acusaciones contra quien le dejó por algún tiempo su lugar en la Cámara baja del Congreso de la Unión.