Con una unidad de 94 máquinas se pondrá en riesgo la atención médica y la vida de los más de mil pacientes que requieren de las hemodiálisis que brinda de manera subrogada en cuatro clínicas, por lo que no se aceptará el cambio que pretenden hacer las autoridades del IMSS en Aguascalientes, manifrestaron los dirigentes del Comité de Pacientes Renales.
“Queremos que siga el servicio subrogado que se nos brinda hasta ahora debido a que es un servicio de calidad donde se nos atiende a todos los pacientes de una manera muy humana y que cumple con todas las necesidades, a diferencia de lo que sucede con el servicio del IMSS que se ha deshumanizao y donde se experimenta con los pacientes”, expusieron representantes de los enfermos renales que se manifestaron de nueva cuenta en contra de la decisión “unilateral y arbitraria” tomada por las autoridades del Seguro Social.

Isayda Guido, presidenta del Comité de Enfermos Renales y paciente renal del IMSS, criticó la cerrazón y la falta de oficio de las autoridades locales del Seguro Social, tras mencionar que hasta ahora solo han recibido promesas, pero ninguna respuesta concreta a las peticiones de los enfermos renales que exigen ante todo respeto y una atención de calidad como la que difícilmente se podrá dar en una unidad creada al vapor y que no contará con el equipo necesario para garantizar el servicio a todas las personas que requieren de la hemodiálisis.
PIDEN QUE AUTORIDADES ESCUCHEN Y RESUELVAN
Entrevistados en el marco del megabloqueo vial realizado ayer en avenidas y calles transitadas del norte de la ciudad, los representantes de los pacientes renales advirtieron que la lucha que siguen para que no se les elimine el servicio subrogado de las hemodiálisis “llegará hasta donde tenga que llegar, pues estamos dispuestos a luchar por nuestros derechos y para ello contamos con estrategia definida para lograr el objetivo”.
En ese sentido, Isayda Guido sostuvo que “no queremos que se nos atienda en casa y con todas las comodidades, pero sí que se cuente con un servicio integral de calidad que difícilmente se podrá dar en una unidad que contará con un número insuficiente de máquinas para garantizar los tratamientos para frenar el fallo renal”.
“Nuestra petición es que nos escuchen las autoridades. No queremos una clínica que nos están imponiendo y a la que nos quieren mandar, que es insalubre y que no tendrá la capacidad para atendernos y que nosotros como pacientes requerimos, estamos luchando por nuestra vida”, expuso otra de las personas que encabezan el movimiento.
“NO ESTAMOS SIENDO MANIPULADOS POR NADIE”
Los manifestantes desmintieron que detrás del movimiento haya intereses ajenos a la atención médica integral que requieren los pacientes renales; “no estamos siendo manipulados, simpelemente no queremos que se nos cambie a la unidad del IMSS porque en ella hay muchos puntos en contra, además de que no nos han tomado en cuenta, porque desgraciadamente los enfermos que reciben quimioterapias y otros tratamientos especializados se han vuelto un número, una cantidad y un signo de pesos para las autoridades”.
