Los jóvenes que conforman las nuevas generaciones retrasan cada vez más la salida de la casa buscando independizarse; también buscan alargar más tiempo su incorporación al mercado laboral y deciden igualmente prolongar la procreación por no estar preparados para la crianza de los hijos, según lo revelado por la Encuesta Demográfica Retrospectiva 2025 (EDER).
Los resultados que presentó ayer el INEGI refieren que, quienes nacieron entre 1998 y 2017, 16.9% se independizó de su hogar de origen en sus primeros 18 años, frente a 22.4% de la generación mayor, mientras que en la generación más joven, 15.0% inició su primera unión con otra pareja en sus primeros 18 años, frente a 22.4% de la generación mayor.
Otro dato relevante de la encuesta indica que la migración en edades tempranas disminuyó entre generaciones, pues pasó de 21.3% en la de 1961-1967 a 14.4% en la de 1998-2007, en tanto que tener a la primera hija o hijo en sus primeros 18 años también disminuyó en la generación más joven, toda vez que el porcentaje pasó de 15.9 a 10.8, lo que significa que ahora cada vez menos jóvenes deciden ser padres a edad temprana por la responsabilidad que eso conlleva.
NUEVAS GENERACIONES DEPENDIENTES
En su reporte, el INEGI explica que la población objetivo de la EDER 2025 se conformó por 81.1 millones de personas de entre 18 y 64 años, a las que se les categorizó en cinco grupos de nacimiento (cohortes) para comparar las trayectorias de distintas generaciones, con lo que la cohorte con mayor edad, nacida entre 1961 y 1967 (personas de 58 a 64 años en 2025) concentró a 8.9 millones de personas (11.8%), mientras que la siguiente, de 1968 a 1977 (48 a 57 años), reunió a 16.5 millones (21.3%).
La cohorte de 1979 a 1987 (38 a 47 años) sumó 17.0 millones (21.4%), la de 1988 a 1997 (28 a 37 años) alcanzó 18.4 millones (22.3%) y la más joven, nacida entre 1998 y 2007 (18 a 27 años), se integró por 19.4 millones de personas.
RETRASAN MIGRACIÓN DE LA CASA
La migración en los primeros 18 años mostró una tendencia descendente en las diferentes generaciones: el porcentaje acumulado en las cohortes 1961-1967 y 1998-2007 pasó de 21.3 a 14.4, respectivamente. Según sexo, la disminución fue de 20.9 a 14.8% en mujeres, y de 21.8 a 14.1% en hombres.
En lo referente a la escolaridad, se reveló que el porcentaje acumulado de quienes no continuaron su formación escolar en los primeros 18 años disminuyó entre la generación mayor y la generación más joven: pasó de 62.4% en la cohorte 1961-1967 a 54.3% en la cohorte 1998-2007.
Asimismo, se destaca que en el ámbito laboral, el porcentaje acumulado de quienes tuvieron su primer trabajo antes de los 18 años varió entre cohortes, pues aumentó de 59.8% en 1961-1967 a 64.4% en 1978-1987. Después descendió a 55.9% en 1988-1997 y repuntó a 58.9% en 1998-2007. De manera sistemática, los hombres registraron mayores niveles que las mujeres: en 1978-1987 ellos alcanzaron hasta 77.0%, frente a 54.2% en mujeres, mientras que en la cohorte más joven, los porcentajes fueron 69.4 y 48.8, respectivamente.
El porcentaje acumulado de personas que se independizaron de su hogar de origen en sus primeros 18 años disminuyó entre generaciones: en la cohorte 1961-1967 fue de 31.1 y pasó a 16.9 en 1998-2007, siendo las mujeres las que registraron niveles más altos que los hombres, con 35.9 frente a 24.3% en la cohorte más antigua y 21.2 frente a 12.3% en la más reciente.