El obispo Juan Espinoza Jiménez exhortó a la feligresía a defender la vida, proteger a la familia, rechazar la violencia en todas sus manifestaciones y a decir un rotundo no a la muerte y a la cultura hipersexualizada que atenta contra la persona, el matrimonio, la familia y la sociedad.
Sostuvo que frente a la diversa serie de problemas de todo tipo que afectan a la familia y a la comunidad se necesita contar con gobernantes con conciencia, empresarios con ética y jóvenes con ideales grandes y comprometidos, pero también con sacerdotes y obispos entregados verdaderamente a su misión de guiar y apacentar a sus ovejas.
En su homilía donde sostuvo que lamentablemente hoy en día la sociedad busca felicidad en el consumo, el poder o las apariencias, el guía espiritual subrayó que la familia debe seguir siendo la columna de la sociedad, ante lo cual llamó a defender el amor fiel, casto y comprometido de los esposos.
NO A LA CULTURA DE LA MUERTE
“En nuestro México herido por la violencia el homicidio no comienza con un arma, sino con el desprecio del otro y cuando en redes sociales destruimos reputaciones y cuando en la familia guardamos rencores, ya estamos atentando contra la vida”, mencionó tras resaltar que los cristianos de Aguascalientes y la misma autoridad eclesiástica están llamados a ser constructores de reconciliación y de decir un no honesto y sincero a la cultura de muerte.
Mencionó que como cristianos no podemos vivir en la ambigüedad moral, por lo que advirtió que no basta cumplir exteriormente normas y preceptos sino que se requiere junto con esas normas y preceptos la conversión interior, la conversión del corazón, tomando en cuenta que la justicia del reino de Dios es pureza de corazón, reconciliación sincera, fidelidad en el amor y veracidad en las palabras.
Por otro lado, lamento que “vivimos hoy en una cultura hipersexualizada, donde la fidelidad al cónyuge parece anticuada, pero la infidelidad rompe familias, hiere hijos, destruye”, por lo que urgió a respetar y proteger el matrimonio.
NO A LA VIOLENCIA, EL ABORTO Y CORRUPTELAS
Luego de exponer la gama de problemas que afectan a la familia y la sociedad por las malas decisiones, el jerarca católico expuso que “hoy el Señor nos pregunta en esta catedral: ¿Estamos normalizando la violencia y optando por el aborto? ¿Estamos justificando pequeñas corrupciones y nos callamos ante las grandes corrupciones? ¿Estamos debilitando a la familia y aceptando por capricho la nulidad del matrimonio? ¿Estamos diciendo medias verdades para quedar bien con los demás?”.
En ese sentido, subrayó que si bien es cierto que la Diócesis de Aguascalientes ha sido muy bendecida con una fe profunda en las familias y con tradiciones muy vivas, sin embargo se necesita que esa fe se traduzca también en coherencia social.
El Obispo remató su sermón haciendo votos para que en este año pastoral del encuentro con Cristo se pida la gracia de elegir siempre la vida cada día, de vivir los mandamientos desde el corazón, de ser luz en medio de la oscuridad de nuestra sociedad y de construir una Diócesis más justa y reconciliada.