Tras los problemas surgidos en la nueva Clínica de Hemodiálisis del IMSS, el Comité de Pacientes Renales responsabilizó de manera directa al Instituto Mexicano del Seguro Social y sus autoridades en el ámbito local y nacional, de cualquier daño o desenlace mortal derivado de la actuación negligente e irresponsable de las autoridades de la institución en el trato hacia las personas que necesitan atención especializada.
Se denunció, a través de sendos comunicados, que los pacientes renales que decidieron ampararse para que se les siga brindando el tratamiento en las clínicas privadas donde han sido atendidos desde tiempo atrás, han sido objeto de presiones y amenazas con el propósito de aceptar la atención que se les ofrece en el “Servicio Integral Unidad de Hemodiálosis (SIUH)”, pese a los problemas que registra en su operación y que han atentado contra la salud de los derechohabientes que requieren la hemodiálisis.
Asimismo, se dio a conocer que se seguirá luchando por la vía legal para que se respeten las disposiciones emitidas por las autoridades ante las que se ha solicitado la protección de sus derechos y para que no se les obligue a acudir a una unidad que no cumple con los requisitos mínimos de seguridad para la atención de los pacientes renales.
SERVICIO RIESGOSO Y DEFICIENTE
En un comunicado oficial dirigido a los Medios de Comunicación, pacientes renales, familiares, personal de salud y ciudadanía de Aguascalientes, el Comité denunció que el IMSS está no sólo violando una orden judicial al abrir desde el 1 de diciembre pasado el SIUH, ofreciendo un servicio riesgoso y deficiente, sino que además ha venido presionando y amenazando a pacientes para obligarlos a acudir a sus hemodiálisis a esa unidad, aun cuando no cumple con requisitos mínimos de seguridad.
Se advierte que la nueva Clínica de Hemodiálisis SIUH presenta en su funcionamiento una serie de problemas, entre los que expusieron las instalaciones, equipo y personal incapaces de garantizar seguridad clínica, con interrupciones y desabasto de sesiones, así como amenazas, coerción y condicionamiento de derechos, reenvío a clínicas privadas con costo para el paciente y falta de reparación del daño y ausencia de transparencia.
RESPONSABILIZAN AL IMSS
Ante esa serie de problemas que impactan en la salud de los pacientes, el Comité de Pacientes Renales, organización que representa a más de 1,200 personas con esa patología y que requieren del tratamiento especializado de la hemodiálisis, hizo responsable al IMSS “de cualquier daño o desenlace mortal derivado de estas decisiones”, al tiempo que se exigió la restitución inmediata del servicio subrogado, auditoría independiente, protección a denunciantes e investigación institucional por el descontrol, coerción e intimidación ejercidos por el IMSS.
El Comité de Pacientes Renales denunció además que “quienes nos amparamos y continuamos nuestro tratamiento en clínicas privadas, hemos sido objeto de presiones y amenazas para obligarnos a trasladarnos a dicha clínica, a grado tal que incluso se nos ha condicionado el acceso a medicamentos, transporte y otras prestaciones que por derecho nos corresponden”.