Además de los beneficios que traen las lluvias, la realidad es que también provocan afectaciones en la infraestructura vial de la ciudad y de las carreteras, que llegan a ocasionar incuantificables daños a las unidades de transporte pesado, señaló el presidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR), Roberto Díaz Ruiz.
“El temporal de lluvias va para largo, vamos empezando”, manifestó el empresario, tras hacer un llamado urgente a las autoridades correspondientes a que hagan su trabajo lo más pronto posible, antes de que los daños sean más fuertes.
El transportista dijo que los gastos por daños a los camiones por motivo de vialidades en mal estado son incuantificables, porque tan sólo una llanta cuesta más de 12 mil pesos y la reparación de una suspensión es de 50 mil pesos; “no es cualquier cosa, agradecemos las lluvias, pero pedimos a las autoridades que a la brevedad hagan la restauración de todos los daños”.
Díaz Ruiz destacó que las afectaciones se dan “sin ni siquiera salir a la carretera, porque la ciudad está llena de baches, mismos que se hacen de la noche a la mañana”, por lo que indicó que se requiere un trabajo en equipo.
A pesar de que legalmente se puede solicitar a la autoridad el pago de una indemnización por los daños a las unidades de carga, siempre y cuando se demuestre que las causas fueron las anomalías en las vialidades, consideró que “eso sería perder el tiempo”.
Y dio a conocer que los seguros tienen la cobertura por daños a terceros, en sus bienes y sus personas, en donde van implícitos los casos de robo o incendio, pero las volcaduras y reparaciones mayores no son parte de la póliza, a menos de que se solicite una cláusula especial.
En este sentido, señaló que los seguros se han vuelto prohibitivos, ya que para un tráiler tractor y remolque, la póliza cuesta más de 300 mil pesos al año.
Por último, aplaudió la firma de la estrategia coordinada de Aguascalientes con Zacatecas (SAGAZ), ya que esto servirá para el blindaje del Estado; “porque muchos de los maleantes llegaban, pegaban y se retiraban para allá”.