Detectan ahora “huachicol de vino” en Aguascalientes, una práctica que estaría generando una creciente competencia desleal para la industria vitivinícola mexicana, debido al ingreso de productos provenientes principalmente de Chile y España que serían introducidos al país bajo la clasificación de jugo, para posteriormente ser embotellados y comercializados como si fueran vino mexicano, denunció la presidenta estatal de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), Maricela Acosta Herrera.
Al respecto, dijo que esta “es una situación seria, de hecho, estamos pidiendo a la Secretaría de Economía Federal que tome cartas en el asunto porque la verdad es que es una competencia desleal. No puede ser posible que haya empresas que traen en bidones o en algunos contenedores el vino terminándose de fermentar en barcos y lo metan como jugo, llegan y lo envasan, pero además le ponen que es vino mexicano”.
Destacó que dicho producto llega a comercializarse hasta en 200 pesos o menos, siendo que un vino mexicano difícilmente puede venderse a esos precios debido a los costos de producción e impuestos, pues una botella nacional de las más económicas debería superar los 350 pesos.
“Lo traen como jugo y lo envasan como vino y te lo venden como vino. Cuesta alrededor de los 200 pesos la botella, imposible, porque un vino mexicano de los más baratos no te cuesta menos de 350 pesos porque es imposible; además, el vino mexicano está muy apretado porque lo impactan los impuestos como si fuera un destilado y no tiene punto de comparación los grados de alcohol”, explicó Maricela Acosta.
Señaló que esta práctica genera una fuerte competencia desleal, pues mientras los productores nacionales enfrentan elevados costos e impuestos, quienes introducen producto extranjero tendrían ventajas fiscales.
Aunque evitó señalar marcas o empresas, afirmó que sí existen compañías importantes a nivel local y nacional que estarían involucradas en este tipo de prácticas y refirió que el producto ingresa principalmente por vía marítima.
“No vamos a decir marcas, pero los vinos muy populares que cuestan menos de 300 pesos no son vinos mexicanos, es imposible. Para empezar desde ahí, porque lo traen en cantidades gigantescas, otra cosa es usar el sentido común, nosotros nos damos idea porque sabemos cuánta plantación tiene más o menos, cuántas hectáreas hay de uva en el país y cuántas toneladas nos da, entonces ves la cantidad de vino que hay de algunas marcas y dices: ‘No, pues no es así’”, concluyó la presidenta estatal de la Canaco.
