Dispuesto a pagarle sus honorarios, pero al mejor psicólogo de México, para que el abogado Alan Capetillo acuda a atenderse, ya que padece una enfermedad mental patológica, señaló el diputado de Morena, Fernando Alférez Barbosa.
Incluso, el legislador manifestó que todo lo que dijo el abogado durante el programa JLM Noticias puede ser motivo de una verdadera denuncia, en el entendido de que se asume como su defensor y exhibe públicamente, con mucha gravedad, que no es discapacitado, cuando la Sala Regional Monterrey determinó que no se requería que la discapacidad fuera total.
“Al exhibir mensajes privados está violando un principio fundamental de ética profesional de todo abogado”, apuntó el diputado.
Por lo anterior, señaló que lo correcto es que las pruebas que el abogado dice tener mejor las presente ante un tribunal; “con eso gana, no solamente le pago sus honorarios, sino que hasta gastos y costos del juicio”, mencionó en tono jocoso.
Alférez Barbosa indicó que él se reservaba su derecho de acabarlo en los tribunales, pero que lo más viable sería que Capetillo buscara atención médica y psicológica.
Además, dijo que el día de la elección del nuevo ómbudsman de los Derechos Humanos, el abogado preparó su show para atraer la atención, distraer el tema de fondo y después cobrar en público.
Y refirió que cuando le solicitó a Alan Capetillo que pasara a su oficina por su pago, mismo que podría ser por cualquier cantidad, “que venga por su sobre de uno o cinco pesos, de acuerdo con la vieja usanza del derecho romano; esa es la lección que quiero darle”.
El legislador de Morena dijo que dicho personaje ha sido utilizado por diferentes grupos, como el Frente Nacional por la Familia: “lo utilizó el PRI en su momento, el PAN, luego alguien le sugirió que podía ser magistrado del Tribunal o consejero electoral y todas las ha perdido”.
Por último, señaló que si hubiera un concurso del Rey Feo de la Feria de San Marcos, Alan Capetillo también lo perdería, “porque le falta empatía y carisma, con sus conductas antisociales y alaridos fanfarrones”.