El vicepresidente de la Asociación Estatal de Padres de Familia, Juan José Navarro, rechazó la imposición de fiestas de graduación en algunas escuelas, en las que los directivos sin tomar en cuenta el criterio de los padres exigen cantidades elevadas para las fiestas de los egresados, desde kínder hasta la secundaria, y se manifestó en contra de que se excluya de los festejos a los menores y que pasen a la dirección a recoger sus boletas porque sus papás no aceptaron la imposición o no tuvieron el dinero para la cooperación.
Se recomienda que en estos cierre de ciclos en escuelas los directivos no tomen decisiones arbitrarias, sino que siempre tomen en cuenta a los padres de familia, sobre todo porque los gastos no los hace la escuela, sino los padres, y el desembolso es fuerte. Estas decisiones implican a varias personas y hay que tomarlos en cuenta, dijo.
Cada año llegan denuncias a la Asociación Estatal de Padres de Familia por la imposición que hacen los directivos de algunas escuelas de la fiesta de graduación, porque se organiza sin pedirles su consentimiento acerca de lo que pueden aportar para este festejo en el que muchos no están de acuerdo porque no cuentan con dinero para este gasto, que en la mayoría de las veces es excesivo y afecta su bolsillo, cuando ya muchos están ahorrando para lo que pidan en el próximo ciclo escolar.
El vicepresidente destacó que los reclamos de los padres son relativos a que no se les toma en cuenta en los acuerdos para determinar el monto de cooperación para las fiestas de fin de año escolar y la recomendación de la AEPF es que no se deje fuera de estos festejos ni se margine a los alumnos por el desacuerdo o imposibilidad de sus padres para cooperar y que no se les entreguen sus papeles en la dirección.
Debe haber acuerdos entre padres y directivos para que estas fiestas se hagan de la mejor manera y cumplan con el propósito de disfrutar el momento de padres e hijos y alumnos con maestros.
Comentó que ha habido casos de imposición por parte de los directivos de las escuelas, donde a los padres no les avisan de la fecha, lugar y cantidad de la cooperación, “y ahí es donde recomendamos que los padres de familia no se dejen influenciar por esa toma de decisiones por parte de unos e imposición hacia otros, y eso suscita un descontento general, porque tal vez el padre de familia no está contemplando ese gasto, pero porque otros ya decidieron por él, ahora tiene que cumplir con ese gasto y al final de cuentas no cumple el propósito de disfrutar el festejo de graduación de sus hijos y lo hacen de compromiso y no de buena voluntad”.