“Hay un indicador que debemos tomar muy en serio, que es la confianza empresarial, ya que acumula 18 meses por debajo del umbral de 50 puntos. Esto no significa que las empresas hayan dejado de producir o invertir, pero sí refleja que las decisiones se están tomando con mucha mayor cautela”, dijo la presidenta de Canacintra, Érika Muñoz Vidrio, al comentar la expectativa que tiene la IP acerca de la economía en el segundo semestre del año, sobre todo porque el empleo y la inversión han estado a la baja.
“El reto hacia el cierre de 2026 y el inicio de 2027 es muy claro: necesitamos pasar de la estabilidad al crecimiento”.
Dijo que estamos entrando al último tramo de 2026 con una economía que presenta señales mixtas; “hemos visto una recuperación de la actividad económica durante el segundo trimestre, pero seguimos observando cautela en las decisiones empresariales, particularmente cuando hablamos de nuevas inversiones, ampliaciones de capacidad y generación de empleo formal”.
En virtud de esa circunstancia, más que hablar de un cierre negativo, dijo que hablaría de un cierre con retos importantes, pues México necesita recuperar un mayor ritmo de crecimiento y, sobre todo, generar condiciones para que la inversión se traduzca en capacidad productiva, proveeduría nacional y empleo formal.
Dijo que, en ese contexto, el paquete económico 2027 será una señal muy importante para el sector productivo y que desde la industria se estará atento no solamente al equilibrio de las finanzas públicas, sino a cuánto espacio se destina a inversión productiva, infraestructura, energía, agua, conectividad y seguridad, porque son condiciones directamente relacionadas con la competitividad de las empresas.
“El reto hacia el cierre de 2026 y el inicio de 2027 es muy claro: necesitamos pasar de la estabilidad al crecimiento. México tiene capacidad industrial y una posición estratégica extraordinaria, lo que necesitamos es certidumbre y condiciones competitivas para que las empresas decidan invertir, crecer y generar más empleo formal”.
