Los sacramentos que hayan celebrado los dos exsacerdotes sobre los que recientemente alertó la Diócesis de Aguascalientes carecen de validez, advirtió el vocero de la Diócesis, Rogelio Pedroza, quien explicó que ambos clérigos fueron separados del ejercicio del ministerio sacerdotal y, por lo tanto, ya no pueden celebrar misas, consagraciones, comuniones u otros sacramentos de manera legítima.
Recientemente, la Diócesis de Aguascalientes alertó sobre dos exsacerdotes que ofrecen desde curaciones hasta exorcismos. Este es el caso de Alfredo Cabral Fernández, exintegrante de los Legionarios de Cristo, y de Juan Arce Valencia, exsacerdote de la Santísima Trinidad.
En ese tenor, Rogelio Pedroza explicó que, aunque ambos recibieron en su momento la ordenación sacerdotal, posteriormente fueron dimitidos, es decir, separados oficialmente de las funciones propias del sacerdocio. “El asunto es que son inválidos los sacramentos que ministran porque se supone que ya no pertenecen al clero; hay un documento que le llaman dimisión”.
Manifestó que “no es válida ni la consagración ni la comunión” por parte de estos sacerdotes, al señalar que las hostias utilizadas en esas celebraciones nunca fueron consagradas, por lo que las personas que participaron en esas supuestas misas no recibieron realmente la Eucaristía.
Ante esta situación, Rogelio Pedroza recomendó a los fieles que hayan acudido a celebraciones oficiadas por estos exsacerdotes ofrecer una misa en cualquier parroquia por el descanso de sus familiares o por la intención correspondiente. Asimismo, exhortó a verificar siempre que el sacerdote pertenezca a una parroquia y se encuentre en comunión con la Iglesia antes de solicitar misas, bendiciones o cualquier otro servicio religioso.
Respecto a los matrimonios que eventualmente pudieron haber sido celebrados por alguno de estos exsacerdotes, indicó que cada caso deberá revisarse de manera particular con el párroco correspondiente, ya que la Iglesia cuenta con mecanismos canónicos para regularizar la situación, como la denominada “sanación de raíz”, en caso de que sea necesaria. Además, recordó que en la Diócesis de Aguascalientes las misas de exequias no deben celebrarse en funerarias, sino en las parroquias.