La presidenta de Unidos por el Profesionalismo Inmobiliario Nacional (UPIN), Rosalía Gutiérrez, manifestó que el sector inmobiliario en Aguascalientes está siendo blanco de fraudes y estafas, ya que se han estado presentando situaciones con algunas notarías, amenazas y antisecuestros, es decir, los que no se llegan a concretar.
Dio a conocer que hasta el momento son tres notarías las que se encuentran bajo investigación, sin mencionar de cuáles se trataba. Además, dijo que esta situación se ha estado presentando tras la caída del sistema del Registro Público de la Propiedad. “Ahí surgieron varias situaciones que al día de hoy están afectando a ciertas notarías”.
Denunció que hay casos en los que se llega a filtrar información de que se va a llevar a cabo el cierre de una operación por la venta de una propiedad, con lo que después tienen lugar las extorsiones.
Por lo anterior, anunció la creación de un Consejo Inmobiliario de Aguascalientes, mismo que estará dirigido por empresarios fuertes y por profesionales de este sector, el cual tendrá la fortaleza de asociaciones nacionales, cuyo objetivo es salvaguardar la seguridad tanto de la población hidrocálida como de notarías e intermediarios de la venta.
Señaló que las presuntas estafas se están presentando de manera cibernética y que lamentablemente luego coinciden con personas que realmente estaban haciendo una operación de compraventa.
En este sentido, la dirigente de la UPIN dijo que se requiere realizar una investigación a fondo sobre este tipo de estafas y, a propósito de lo sucedido con la Notaría 11, señaló que se necesita una investigación profunda porque no solamente tiene que ver el notario, sino también la persona que se encuentra realizando el trámite de la compraventa de una propiedad, ya sea el asesor o el dueño. “Es algo muy delicado y hay varias personas involucradas”.
Incluso, Rosalía Gutiérrez también destacó que es necesario investigar a algunos constructores o desarrolladores habitacionales, porque surgen de la nada y se dedican a vender inmuebles que ni siquiera cuentan con los permisos o trámites correspondientes. “No todo es fraude, muchas veces tiene que ver el hecho de que no les autorizan ciertas cosas para comenzar con la obra, pero lo que sí está mal es que se venda o promueva algo que no esté en orden”.