El fenómeno de los therians, que es la identificación de una persona con un animal al grado de disfrazarse y actuar como tal, es un trastorno de la identidad que debe ser tratado psicológica y hasta psiquiátricamente, aseguró el titular de Salud Mental y Adicciones en el Estado, Héctor Grijalva Tamayo.
Señaló que esa conducta no es nueva, sino que se trata de un trastorno milenario, “sólo que ahora se habla del caso gracias a los medios y principalmente de las llamadas redes sociales donde todo se visibiliza, muchas veces sin sentido”.
El especialista señaló que el trastorno suele ser pasajero en el caso de los niños y adolescentes, pero tratándose de personas mayores, el caso necesita tratamiento, porque definitivamente se trata de un trastorno de la identidad.
VIEJO TRASTORNO DE IDENTIDAD
Entrevistado por HIDROCÁLIDO sobre esta nueva corriente de personas que se disfrazan y actúan como animales, el doctor Grijalva explicó que por principio de cuentas, “la identificación de una persona con un animal, al grado de vestirse y actuar como tal, es un trastorno de la personalidad al que se le conoce como trastorno de la identidad”.
Este fenómeno o conducta extraña “no es nuevo sino que existe desde los principios de la humanidad, tan es así que en las pinturas rupestres de cuevas, existen dibujos de personas con cuernos de venado, con garras de fiera, lo que quiere decir que ya desde entonces se identificaban las personas con los animales”.
En ese sentido, subrayó que a lo largo de la historia han existido muchísimos casos y leyendas de lo que ahora se conoce como therians, como es el mito el hombre lobo que tiene que ver con personas que en algún momento se consideraban así.
DEBEN ATENDERSE PSICOLÓGICA Y PSIQUIÁTRICAMENTE
El experto en la salud mental insistió que el tema de las personas que se disfrazan y que actúan como ciertos animales de su agrado, no es nuevo; lo que sucede es que ahora esto está de moda gracias a los medios de comunicación y sobre todo a los digitales o redes sociales que le dan mucha difusión, mediante la circulación de videos, fotografías y otros materiales de quienes tienen esa conducta.
Este tipo de comportamientos, relacionados a las personas, sean niños, adolescentes o adultos, que se disfrazan para caracterizar a un animal, resulta ser un trastorno que puede ser leve o pasajero.
“Es un trastorno que puede ser leve, puede ser pasajero, sobre todo ocurre en niños cuando con una mascota a la que quieren mucho, se sienten identificados. Pero ya en un adulto y que lo hace de manera constante, pues amerita tratamiento. Quién debe tratarlo, primeramente tiene que ser visto por psicólogo para ver si no hay un trastorno psicótico de fondo y si esto persiste entonces la atención debe ser psiquiátrica”, puntualizó.