Voces universitarias mostraron su inconformidad ayer por la designación del docente Juan Ignacio Quintero, en un concurso de oposición como historiador, siendo arqueólogo, así como por la falta de ética de las autoridades universitarias al otorgar una plaza de 40 horas a una persona que no tiene la preparación para el cargo, además de que tiene acusaciones de alumnas por acoso sexual. Dieron todo su apoyo a los alumnos inconformes por esta situación y exigieron que el docente sea destituido e investigado por las quejas de las alumnas, pues este caso destapa una cloaca más en la UAA.
Les pareció muy extraño que maestros universitarios que siempre están protestando y criticando, ahora guarden silencio y dejen pasar, en tanto que en algunas publicaciones otras personas se les han ido encima a los estudiantes de Historia tan sólo por defender su derecho a tener un maestro calificado y los han tachado de manipulados, cuando estos solamente se están defendiendo, alzando la voz y manteniendo una posición digna y de respeto por su carrera, ante la clara intolerancia, autoritarismo y falta de ética de las autoridades universitarias.
Acusaron que directivos de la carrera, como el jefe de departamento, tienen un marcado favoritismo hacia el docente rechazado por los maestros y pidieron que se haga una investigación acerca de la preparación del docente y la forma en la que llegó.
A decir de los inconformes, este maestro está protegido por el Consejo Universitario, y que probablemente de ahí vengan ataques a los alumnos y los estén calificando como “generación de cristal y que no aguantan nada”.
LOS ALUMNOS INCONFORMES NO ESTÁN MANIPULADOS
Además, no están manipulando a los alumnos del primer semestre, los que están inconformes son los de quinto y séptimo semestre, quienes aducen que está dando clases que no corresponden a su perfil, además de que no tiene didáctica para dar clases ni ninguna formación docente, y de que tiene acusaciones de que es acosador sexual y que el mismo jefe de departamento lo ha defendido y lo ha encubierto.
Es poco claro, dijeron, quiénes fueron los sinodales en su concurso de oposición, y están inconformes docentes que tienen trayectoria y doctorado para tal cargo que fue otorgado a una persona que deja mucho que desear, ya que no es de aquí y sus temas ni siquiera son regionales, aparte de que se preguntaron cómo ganó el concurso de oposición si ni siquiera es historiador.
Agregaron que los maestros de asignatura por contrato están temerosos de hablar porque les va mal.
Mostraron su enojo porque quieren callar a los alumnos inconformes porque levantaron la voz y señalaron que están tergiversando su inquietud, “que no los minimicen ni descalifiquen, que los tomen en cuenta”.
Finalmente, comentaron que se sabe que sí dieron la queja a la Coordinación de Derechos Universitarios, que “sirve para dos cosas, pues ahí todas las quejas se quedan atoradas”.
Ante la cercanía de la elección de Consejo Universitario, señalaron que quizá estas acciones de acallar a los alumnos tengan que ver con dicho movimiento interno de la UAA.