Redacción27/03/20209min440

Un ‘extraño enemigo’ y el desabasto

Han pasado semanas y aún existe el desabasto de gel antibacterial, alcohol, guantes, glicerina, cubrebocas y en algunos casos papel higiénico, situación que pudimos constatar al realizar un recorrido por algunos supermercados y farmacias en la ciudad.
De un día para otro, la vida de los mexicanos cambió, el comportamiento social se vio invadido por el pánico, la angustia y el miedo. Fue el 27 de febrero del 2020 cuando, pasado el mediodía, se informaba en todos los medios nacionales sobre el primer caso de Covid-19 en México. Ante la amenaza de la presencia del desconocido virus la sociedad empezó a mantenerse alerta para evitar su posible propagación.
Aún y con el poco conocimiento científico que se tenía sobre el virus, se tenía el antecedente de lo que estaba ocurriendo en otros países, la OMS emitió una serie de recomendaciones para evitar contagios, fue ahí donde la sociedad entera se volcó hacia los supermercados y farmacias para abastecerse de productos sanitarios, dejando los estantes vacíos y miles de rostros angustiados al sentirse en una situación de riesgo.
Han pasado semanas y aún existe el desabasto de gel antibacterial, alcohol, guantes, glicerina, cubrebocas y en algunos casos papel higiénico, situación que pudimos constatar al realizar un recorrido por algunos supermercados y farmacias en la ciudad.
“La gente se dejó venir como estampida, recuerdo que era un viernes por la tarde y todo el fin de semana estuvo llegando gente para surtirse de diferentes jabones, gel antibacterial, alcohol y mucho papel de baño”, comenta Mari, quien es la encargada de farmacia en un supermercado ubicado al norte de la ciudad.
Ante cualquier amenaza la gente siente la necesidad de buscar hacer algo que los mantenga a salvo, busca sentirse seguro y abastecerse de aquello que le dará esa seguridad.
En una visita hecha a una farmacia la situación no cambió mucho, ya que según nos comentan no tienen guantes, gel y cubrebocas desde hace 22 días porque existe desabasto con sus proveedores. Han tratado de buscar alternativas y surtir lo esencial, pero la gente quiere llevarse todo en menos de 20 minutos, estas acciones han hecho que se tengan que racionar y condicionar la venta por familias.
Continuando con el recorrido, llegamos a un reconocido supermercado ubicado dentro de un centro comercial al norte de la ciudad, mientras observábamos los letreros que anunciaban amablemente, “Estimada clientela: No tenemos Gel, Alcohol y Cubrebocas” y eran los mismos anaqueles vacíos quienes nos confirmaban tal anuncio.
Tuvimos la oportunidad de platicar con Hilda, una mujer por cierto muy amable y con gran facilidad de palabra, nos comentó su asombro y experiencia al presenciar las compras de pánico en esta situación.
“Había señoras que nos exigían que tuviéramos alcohol, gel, toallitas, nos decían, yo tengo hijos pequeños, cómo le voy a hacer, mientras que había otras que compraban hasta 10 jabones antibacteriales, 10 botellas de gel y alcohol, andaban super histéricas y no les importaba que si había más gente que también necesitaba esos productos se quedaran sin nada. Han sido días en los que hemos conocido más a las personas, pensaba que por el hecho de vivir en una zona más ‘acomodada’ la gente se comportaría diferente, ahora yo digo, para qué querían llevarse todo sino lo necesitaban”, pregunta y se contesta ella misma.
En diferentes puntos del supermercado fueron colocados letreros donde se daban las siguientes indicaciones: “Debido a la actual situación generada por el Covid-19 y con la intención de dar servicio a la mayoría de nuestros clientes, hemos decidido en ciertos artículos, limitar el número de unidades por cliente”, enumerando así, productos como papel higiénico, cloro, limpiadores, pañales y desinfectantes, entre otros.
Caso muy similar encontramos en otro supermercado al sur de la ciudad, el desabasto es general y los anaqueles lucen vacíos. Los letreros condicionando la compra a cuatro artículos por familia se mantienen y el papel higiénico se resurte al día las veces que sea necesario, como si fuera el antídoto perfecto para salvarnos del coronavirus.
LOS DATOS
La pandemia de enfermedad por coronavirus en México, que inició en China a finales de 2019, se suscitó a partir del 27 de febrero de 2020. El primer caso confirmado se presentó en la Ciudad de México y se trató de un mexicano que viajó a Italia, tenía síntomas leves; pocas horas después se confirmó otro caso en el Estado de Sinaloa y un segundo caso en la Ciudad de México. Al cierre del miércoles 25 de marzo, el subsecretario de Salud, Hugo López Gatell, informó que hay un total de 475 casos confirmados y seis defunciones en el país. El primer fallecimiento por esta enfermedad ocurrió el 18 de marzo de 2020.
La infraestructura sanitaria en México para afrontar la pandemia del Covid-19 está conformada por 33 mil 119 unidades médicas, 82 mil 892 consultorios y 121 mil 435 camas, según un reporte realizado por el Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades (CENAPRECE).
Así mismo se trabaja en coordinación con los gobiernos estatales para desarrollar planes destinados a la habilitación de un mayor número de camas de hospitalización para pacientes crónicos en caso de agravarse el problema.
Por su parte en Aguascalientes, hasta la mañana de ayer jueves se han confirmado 15 casos de personas contagiadas por coronavirus, de éstos, dos pacientes se encuentran hospitalizados y el resto están confinados en sus domicilios con los cuidados y observación médica necesaria, mientras que existen 34 casos considerados como sospechosos.
Entre los casos confirmados, catorce son habitantes de la capital del Estado y uno de ellos habita en el municipio de Asientos.
Según declaraciones del infectólogo Francisco Márquez, quien ha estado directamente atendiendo a los pacientes contagiados, comenta que en Aguascalientes no existe la capacidad para atender una contingencia de este tamaño, eso es real, no llegamos ni a cien camas de terapia intensiva y si hablamos que pueden ser 4 mil infectados, es decir, que estamos hablando de un gran problema, de ahí la importancia de mantenerse aislados y evitar en la medida de lo posible asistir a lugares públicos o en su defecto, salir de sus domicilios.
 

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