La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) alertó ahora sobre la falsificación, distribución y venta de los productos BOTOX y BOTOX Cosmetic, nacional e importado, y ambos utilizados en la industria de la vanidad para atender a las personas que buscan darse su “arregladita” o una “restirada en el rostro” para tratar de verse más jóvenes.
Los encargados de aplicar el bótox, como es el caso de cirujanos plásticos, estéticos, otorrinos y otros profesionales de la salud, así como otros que ofrecen la aplicación de bótox en consultorios e incluso en estéticas y spas, fueron alertados sobre la venta de productos piratas para hacer ese tipo de procedimientos y también sobre el riesgo al que pueden exponer a los demandantes de ese tipo de “arreglitos faciales”.
En la alerta que le fue enviada a las autoridades sanitarias de los estados, a quienes hacen ese tipo de procedimientos y a las mujeres y hombres que se someten a las “restiradas de piel”, se precisa que la misma se emite derivada del análisis técnico-documental de la información presentada por la empresa importadora AbbVie Farmacéuticos, S.A. de C.V., que fue la que identificó la falsificación del producto bótox (toxina botulínica tipo A) y BOTOX Cosmetic (OnabotulinumtoxinA) en territorio nacional.
Adicionalmente, COFEPRIS recibió notificaciones de autoridades sanitarias internacionales sobre la detección de otros lotes falsificados.

PRODUCTOS FALSIFICADOS GENERAN ALTO RIESGO
El organismo federal de la Secretaría de Salud pidió a los usuarios del bótox (encargados de aplicarlos y pacientes) extremar cuidados en el manejo del producto, certificando que sea auténtico y que no esté alterado o falsificado, a fin de evitar no comprometer la salud y aspecto físico de quienes piden ese tipo de procedimientos, enfocados principalmente a borrar o prevenir arrugas de expresión.
Se advierte que el uso de los productos falsificados representa un riesgo para la salud, ya que se desconoce su procedencia y las condiciones bajo las cuales fueron fabricados y el manejo que se les dio a los mismos, además de que no se tiene certeza sobre las materias primas empleadas en su elaboración, por lo que no se garantiza su seguridad, eficacia y calidad.

CUIDADO CON EL BÓTOX FALSIFICADO
La COFEPRIS advirtió de igual manera que el producto BOTOX Cosmetic (importado) no cuenta con registro sanitario en México, por lo que no está autorizado para su comercialización y menos para aplicarse debido precisamente al riesgo que conlleva su uso, ya que se desconocen los mecanismos mediante los cuales fue importado, ya que no existe evidencia de su ingreso legal al país.
El otro producto falsificado, el bótox en cualquiera de sus presentaciones, requiere receta médica para su adquisición, además de que su uso indiscriminado y sin supervisión de un médico especialista puede generar un riesgo para la salud de quienes se someten a ese tipo de tratamientos estéticos.
Debido a la creciente demanda y tendencia del uso del bótox, tanto el nacional como el importado, se han detectado versiones falsificadas y sin registro sanitario, lo que puede ocasionar eventos adversos inclusive graves, por lo que lo mejor es no tratar de burlar al tiempo.