“Compartir el conocimiento es la herencia más valiosa que una persona puede recibir, porque define destinos, derrumba fronteras y abre oportunidades”, expresó la gobernadora Tere Jiménez al dirigirse a las jóvenes que concluyeron sus estudios en la Escuela Normal Rural “Justo Sierra Méndez” de Cañada Honda, a quienes motivó a asumir con determinación, esfuerzo y vocación la nueva etapa que comienzan.
Durante la ceremonia de graduación, la gobernadora y autoridades entregaron las cartas de pasante a las 67 egresadas de la Licenciatura en Educación Primaria de la generación 2022–2026, “Lic. Vanesa Mondragón Flores”. Este documento acredita la conclusión de sus estudios y representa el inicio de una nueva etapa en su desarrollo profesional.
“Reconozco a esta gran institución. Durante décadas, las escuelas normales han formado docentes comprometidos con la educación de México. Aquí no sólo se preparan maestras, sino que también se forman mujeres que llevarán conocimiento, valores, ideales y confianza a miles de niñas y niños. Confíen en la vocación que las trajo hasta aquí y luchen siempre por hacer realidad todos sus sueños. México necesita mujeres que abran nuevos caminos y que demuestren a sus alumnos que con trabajo, esfuerzo y sacrificio es posible alcanzar grandes metas”, les dijo la gobernadora.
José Claro Padilla Beltrán, director de la Escuela Normal Rural “Justo Sierra Méndez” de Cañada Honda, destacó que cada meta alcanzada por las egresadas es resultado del esfuerzo personal y del acompañamiento de sus maestros, maestras y familias.
“Expresamos nuestro más sincero agradecimiento a la gobernadora Tere Jiménez. Gracias por el respaldo brindado; su apoyo ha contribuido al fortalecimiento de nuestra institución, reafirmando el compromiso con la formación de las futuras docentes que tendrán en sus manos la responsabilidad de educar a las nuevas generaciones”, enfatizó Padilla Beltrán.
Finalmente, la alumna Emily Linette Puentes Flores dirigió unas palabras a nombre de la generación: “Nada de esto habría sido posible sin el pilar más importante: nuestras familias, gracias por haber confiado en nosotras y por acompañarnos en este camino. Compañeras de generación, llegó la hora de partir, se abren las puertas del internado y el país nos espera. Vamos hacia las comunidades más alejadas, donde el deseo de aprender de las niñas y los niños es infinito; ahí llevaremos el conocimiento, la vocación y el compromiso que forjamos en Cañada Honda”, finalizó.
