Empresarios del sector gasolinero reaccionaron con malestar al anuncio del precio del diésel topado a un máximo de 28 pesos. “No estamos de acuerdo porque con ese precio nos ahorcan, por lo que con toda seguridad se pausará la venta del combustible y se pudiera llegar al cierre forzado de expendios por no ser rentables”, expusieron.
Ante ello, empresarios del sector advirtieron que quizá en la mayoría de las estaciones de servicio de la ciudad y del Estado, el diésel se seguirá comercializando con un precio mucho más alto del que se pretende imponer como “camisa de fuerza” y sin tomar en cuenta las condiciones del mercado.
“Vender el diésel en 28 pesos como lo está marcando el Gobierno Federal resulta totalmente incosteable porque se le saldría poniendo en lugar de tener alguna utilidad, por lo que seguramente habrá quienes pausarán la venta de ese tipo de combustible”, mencionaron gasolineros que calificaron además de unilateral el anuncio que hicieron las autoridades federales.
PRECIO TOPADO PERNICIOSO
Tras expresar su malestar por el acuerdo anunciado por el Gobierno Federal para fijar el precio del litro de diésel en los 28 pesos. Empresarios independientes y afiliados a las dos agrupaciones de gasolineros con presencia en la Entidad coincidieron en señalar que, aunque el acuerdo referido se trata de una “camisa de fuerza”, sin embargo, serán más los establecimientos donde se seguirá vendiendo por encima del precio convenido el combustible utilizado mayoritariamente por autotransportistas.
Sin dejar de pasar por alto el hecho de que se les arranquen con las revisiones y la colocación de lonas para exhibir a los expendios que no se sujeten al precio fijado, los inconformes insistieron en que se compromete el negocio y la operación de las estaciones de servicio si la gasolina de mayor consumo y ahora el diésel se venden por debajo de su costo real.
MEDIDAS DRÁSTICAS
Expusieron que es un hecho que habrá quienes manejen diésel que pausarán su venta hasta que no mejoren las condiciones comerciales; “si algunos suspendieron la comercialización del diésel, con toda seguridad que la medida se replicará en más gasolineras porque así lo obligarán las circunstancias y las presiones que ejerce la autoridad”.
Ojalá, expusieron, que las autoridades del Gobierno Federal entiendan que el precio del diésel no lo deciden los establecimientos con venta de ese combustible, sino que es determinado primero por las condiciones del mercado mundial, por los importadores y los proveedores, ante lo cual lo conveniente es que se estudie y se revise bien la cadena para tomar decisiones justas, pues al topar el precio, a quien se perjudica es al comercializador.
“El acuerdo anunciado para fijar el precio del litro del diésel en los 28 pesos no se trata sino de una imposición con la que se ponen en riesgo miles de empleos en caso de que se recurra al cierre de expendios por ese tipo de medidas”, puntualizaron los gasolineros inconformes.