La tortilla alcanza un precio desorbitante con la reventa impune practicada por los abarroteros, pues mientras que en una tortillería el costo llega máximo a los 25 pesos, en las tiendas de la esquina el mismo producto se oferta en 29 y hasta los 30 pesos, con la agravante de que por lo regular el producto es de pésima calidad.
Lo peor es que en no pocos casos en las tiendas de abarrotes se vende tortilla reciclada o fría, según lo denunciado por dueños de molinos y tortillerías que se quejan de competencia desleal y de la omisión por parte de la autoridad sanitaria que lleva a la comercialización de “gordas de cartón y con exceso de conservadores”.
Con la reventa ejercida por los tenderos, la tortilla eleva su precio hasta los 30 pesos, práctica comercial que impacta de manera severa en la economía de las familias y que se aplica sin limitante alguna aprovechando la indiferencia de las autoridades encargadas de regular el mercado.
TORTILLA EXCESIVAMENTE CARA
Elaboradores y distribuidores de tortilla y propietarios de tiendas de abarrotes se responsabilizan de manera mutua del encarecimiento de la tortilla, que sigue siendo el alimento principal de la población por tratarse de un producto de consumo cotidiano, pues los tortilleros sostienen que dejan en tienda el producto al precio que se maneja en sus establecimientos, mientras que los dueños de las misceláneas señalan que el precio se los marcan los proveedores, es decir quienes les dejan tortilla para venta en las tiendas de abarrotes.
En las tortillerías el precio regular del kilo de tortilla se maneja entre los 24 y los 25 pesos, pero el mismo producto se comercializa hasta en los 30 pesos, con el argumento de que se le tiene que sacar algo de utilidad por su manejo.
HIDROCÁLIDO realizó un recorrido por tortillerías, tiendas de abarrotes, cremerías y fruterías con venta de tortilla, constatando que existen diferencias de hasta 5 o 6 pesos en el precio de venta al consumidor, lo que definitivamente es algo que no se justifica y que representa un “robo en despoblado”, según lo declarado por amas de casa que opinaron sobre el precio caro de la tortilla.
TORTILLA CARA Y DE PÉSIMA CALIDAD
No sólo las amas de casa, sino incluso también los mismos dueños de tiendas de abarrotes reconocen que en la mayoría de los casos el producto que se vende en esos establecimientos es de baja calidad; “se abusa del reciclado de tortilla, porque la que no se vende se vuelve a procesar y sale otra vez a venta, pero ya con una calidad muy mermada”.
Este tipo de excesos en la comercialización de la tortilla se está dando ante la ausencia de las autoridades encargadas de regular el comportamiento del mercado comercial y de la sanidad del alimento, aun cuando los mismos industriales del ramo han denunciado en múltiples ocasiones que no hay controles sanitarios sobre ese producto alimenticio que se consume casi cotidianamente en todos los hogares de Aguascalientes.