Tras insistir en que con las medidas unilaterales se están generando condiciones de alto riesgo que pudieran derivar en un paro en las estaciones de servicio con consecuencias severas para la economía nacional, los gasolineros pidieron diálogo y entendimiento de las autoridades federales para superar la crisis en el sector, tras sostener que la presión, hostigamiento e intimidación de la que han estado siendo objetos lo único que va a provocar es llevar a la quiebra al gremio en perjuicio de miles de familias que dependen de la actividad que realizan en las estaciones de servicio.
“Después de la política que compromete directamente la viabilidad de miles de expendios de combustibles, lo que sigue es llevar a la quiebra al sector, por lo que urge que se corrija el rumbo eliminando las acciones de presión con las que solo se está ahogando al gremio”, expusieron los gasolineros que se quejan del hostigamiento e intimidación a cargo del Gobierno Federal.
Advirtió que el uso de las instituciones como mecanismo de presión y exhibición pública, como es el caso de la PROFECO y el SAT, tratando al sector como si fuera infractor, cuando en realidad el gremio es el que garantiza el abasto de combustibles en todo el país.
PRESIÓN, HOSTIGAMIENTO E INTIMIDACIÓN
Los gasolineros denunciaron que el acuerdo suscrito por un grupo de empresarios del sector no involucra a todos los comercializadores de hidrocarburos en el país, ante lo cual urgieron a las autoridades a abrirse a un diálogo “real, técnico y verdaderamente representativo del sector”, tras sostener que es muy delicado tomar decisiones construidas bajo presiones y únicamente con algunos grandes grupos que no reflejan la realidad del gasolinero promedio.
En ese sentido, advirtieron que “de continuar por esa vía, el sector será empujado inevitablemente a escenarios de disrupción en el servicio, como ha ocurrido en otros sectores productivos, ante la imposibilidad de operar con pérdidas”, dejando en claro que, si bien nadie desea llegar a ese punto, empero tampoco es viable sostener una actividad bajo condiciones impuestas que comprometen su subsistencia.
SITUACIÓN DEMASIADO CRÍTICA
En un documento firmado por los gasolineros inconformes con el actuar del Gobierno Federal hacia el sector, se advirtió que el sector ha enfrentado durante años condiciones adversas, “cada vez más regulaciones y una enorme burocracia en los trámites con las dependencias”.
Asimismo, se advirtió que, por si eso no fuera suficiente, todo el sexenio pasado el sector tuvo que resistir el embate desleal del huachicol promovido desde las esferas más altas de la política, eso sí, con todas estas mismas dependencias haciendo caso omiso y volteando a otro lado.
Los inconformes manifestaron que el hostigamiento que se está padeciendo de parte de la PROFECO y de la Secretaría de Energía con el propósito de imponer un esquema de control de precios en el diesel, podría llevar a una crisis innecesaria que pudiera poner en riesgo el abasto de combustibles y derivar además en un paro de operaciones con consecuencias delicadas para la economía nacional.