En la víspera de la celebración del Día del Trabajo, el secretario general de la Federación de Sindicatos de Trabajadores del Estado y Municipios de Aguascalientes (FEDESA), Francisco Araiza Méndez, reconoció que el nuevo entorno laboral exige sindicatos de lucha y no de simulación, pues con eso los únicos que pierden son los trabajadores que truncan su aspiración de mejorar su nivel de vida.
En ese escenario, el dirigente sindical lanzó un llamado firme a transformar el papel del sindicalismo y la defensa real de los derechos y aspiraciones de la clase trabajadora, sin dejar de reconocer los avances impulsados a nivel federal.
Sobre el papel de los representantes gremiales, Araiza advirtió que hoy la verdadera responsabilidad recae también en las organizaciones sindicales, que están obligadas a quitarse el estigma de la falta de resultados en beneficio de los agremiados.
TRANSFORMACIÓN LABORAL
El dirigente sindical aseguró que en los últimos años el país ha vivido una transformación importante en materia laboral, con reformas que fortalecen la democracia sindical, protegen la autonomía de los sindicatos, impulsan incrementos históricos al salario mínimo y colocan sobre la mesa temas fundamentales como la reducción de la jornada laboral.
“Sin lugar a dudas, hoy hay avances claros desde el Gobierno Federal en favor de los trabajadores y eso hay que reconocerlo. Pero también hay que decirlo con la misma claridad: estos avances exigen sindicatos más fuertes, más responsables y más comprometidos con su base”, reconoció.
Araiza fue enfático al señalar que la lucha de cualquier sindicato debe tener un solo objetivo: defender y mejorar las condiciones de vida de las y los trabajadores, dejando atrás prácticas que durante años alejaron a las organizaciones de su verdadera razón de ser.
NO CABE MÁS LA SIMULACIÓN
En la entrevista con HIDROCÁLIDO, el dirigente sindical advirtió que “un sindicato que no lucha por sus trabajadores, no es sindicato” Hoy no hay espacio para organizaciones de simulación o de protección. Hoy se necesitan sindicatos que den resultados, que incomoden cuando sea necesario y que estén del lado de la gente, no del poder”, puntualizó.
Desde FEDESA, añadió su secretario general, se ha impulsado una visión de sindicalismo activo, cercano a la base trabajadora y con capacidad de diálogo, pero también con firmeza para exigir lo que corresponde.
Araiza Méndez sostuvo que “el momento que vive México no admite tibiezas. Si hay una agenda laboral que avanza, los sindicatos tenemos que estar a la altura, unidos, pero sobre todo comprometidos con una sola causa: los trabajadores”.
En ese sentido, hizo un llamado a cerrar filas entre organizaciones sindicales y construir un frente común que permita consolidar los avances alcanzados, evitando retrocesos y garantizando que cada reforma, cada incremento y cada derecho se traduzca en beneficios reales.